EL TROTSKISMO AL SERVICIO DEL IMPERIALISMO
José Sotomayor Pérez
En la actual ofensiva ideológica contra el marxismo leninismo y el
socialismo, el imperialismo ha movilizado a todo una legión de
especialistas en falsificar la historia de la Unión Soviética y
denigrar a Stalin. Se sabe que antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial,
Allen Dulles elaboró un Plan de destrucción de la Unión Soviética, cuyo
primer punto proponía presentar al primer país socialista, que había
salvado al mundo de la amenaza fascista, como un imperio que debía desaparecer,
y al régimen soviético como una tiranía igual o peor que la de Hitler. Para
cumplir objetivo tan siniestro utilizó, en forma especial y desde un principio,
a las diversas pandillas trotskistas que existen en el mundo, y financió
la publicación de sus libros y folletos. De este modo, el trotskismo que,
después del triunfo de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial, se
redujo a su mínima expresión, cobró nuevos bríos, y hoy viene
cumpliendo a cabalidad las tareas que le encomiendan y señalan sus amos.
En defensa de los trotskistas cubanos, los más perniciosos por
haberse cobijado en un país al que se le considera socialista, el trotskista
británico Alan Wood viene publicando artículos que falsifican la historia
de la Unión Soviéticas y pretenden refutar la obra teórica y
política de Stalin. Una respuesta de los marxistas leninistas a estos falsarios
es imperativa e inaplazable, comenzando por poner al desnudo las tesis y
teorías, no solo erróneas sino contrarrevolucionarias, de León Trotsky, a
quien Lenin llamó Judas y dijo que era más peligroso que un enemigo.
I
Como buen trotskista, Alan Wood, en su artículo titulado ¿Stalinismo o
Leninismo? suelta una grosera calumnia que destila un odio
enfermizo contra Stalin. Afirma que el gran sucesor de Lenin “mató más
comunistas que Hitler, Mussolini y Franco juntos”. No hace ninguna cita, no
dice qué pruebas existen para sustentar tan monstruosa calumnia. Esto no debe
extrañar a nadie, porque el trotskismo no es otra cosa que un cúmulo de
mentiras, calumnias e insultos junto a sus tesis erróneas. Huérfanos
de principios, con teorías rebatidas y pulverizadas por Stalin
después de la muerte de Lenin, a Trotsky y sus seguidores solo les quedó las
farsas y por último la traición para combatir a la Unión Soviética
y al Partido de Lenin y Stalin. No es casual, por eso, que el trotskismo se
haya convertido en la principal arma del imperialismo en su lucha
contra el movimiento comunista internacional, y que sus teorías y tesis
las utilice para rebatir el leninismo al cual llama “stalinismo”, con el
fin de encubrir su contrabando ideológico, y poner a Lenin contra
Stalin.
El trotskista aludido defiende la teoría de la “revolución
permanente” rebatida de comienzo a fin por Stalin, apoyándose en la
teoría de Lenin sobre la transformación de la revolución democrático
burguesa en socialista siguiendo un curso ininterrumpido. Es sabido que,
según Trotsky la revolución no tiene etapas, es un solo salto por encima del
campesinado que le permite constituir un “Estado obrero” en cualquier país. Refiriéndose
a la revolución rusa, escribió lo siguiente:
“...para asegurar sus victorias la vanguardia proletaria tendrá que
hacer, desde los primeros pasos de su dominación, las más profundas
incursiones, no solo en la propiedad feudal, sino también en la propiedad
burguesa. ESTE MODO DE PROCEDER LE LLEVARA A CHOQUES HOSTILES, NO SOLO
CON TODOS LOS GRUPOS BURGUESES QUE LO APOYARON EN LOS PRIMEROS MOMENTOS DE SU
LUCHA REVOLUCIONARIA, SINO TAMBIEN CON LAS VASTAS MASAS CAMPESINAS CON AYUDA DE
LAS CUALES HA LLEGADO AL PODER. Las contradicciones en la situación del
gobierno obrero en un país atrasado, en el que la mayoría aplastante de la
población está compuesta de campesinos PODRA SER SOLUCIONADA SOLO EN EL
PLANO INTERNACIONAL, EN LA PALESTRA DE LA REVOLUCION MUNDIAL DEL
PROLETARIADO”(1).El subrayado me pertenece (JSP).
¿Qué se desprende de esta tesis de Trotski? No es difícil
comprender que el “Judas” de la revolución defiende los siguientes
planteamientos desmentidos por la historia:
El campesinado no juega ningún rol en la revolución; todo lo contrario,
por ser obrera la revolución desde un principio, no será posible evitar
las contradicciones entre el proletariado y el campesinado. Por eso, sus
enfrentamientos serán inevitables;
La situación creada por esos enfrentamientos solo podrá ser superada con
el apoyo, que el proletariado internacional triunfante en los países
capitalistas desarrollados, le preste a la revolución rusa. Esta
revolución solo podrá consolidarse con ese apoyo;
El triunfo de la revolución y la construcción del socialismo en un solo
país son imposibles. Stalin es el inventor de esta teoría “nacionalista” y
reaccionaria.
Contrariamente a esta teorización trotskista, Lenin afirma que no
es posible concebir el triunfo de la revolución proletaria y la instauración de
su Poder, sin la alianza de la clase obrera con las masas trabajadoras
del campo para “el derrocamiento completo del capital” y la
“instauración y consolidación definitiva del socialismo”.
Stalin, en su polémica con Trotsky, desde 1923 hasta 1927, demolió
e hizo añicos todas las tesis de Trotsky. Tienen
particular importancia sus conocidos trabajos titulados “¿Leninismo
o Trotskismo?” y “Octubre y la Táctica de los Comunistas Rusos”,
además de sus Informes a Conferencias y Congresos del PC(b) en los que puso al
desnudo el contenido erróneo y oportunista de las teorías de Trotsky que
este jamás pudo refutar. Todo lo que él ha escrito sobre Stalin es
un cúmulo de mentiras, ataques personales y difamaciones. No tuvo
capacidad para enfrentarse a Stalin en el campo de la teoría y la
doctrina.
El trotskismo sigue repitiendo machaconamente la tesis de la
imposibilidad de la construcción del socialismo en un solo país, y para apoyar
esta teorización absurda afirma que en la Unión Soviética nunca hubo
socialismo. Pero los hechos y la experiencia histórica desmienten esta
majadería trotskista. La construcción del socialismo en un solo
país ha sido una realidad incuestionable y fue sometida a una
prueba muy dura en los TRES AÑOS que la URSS se enfrentó sola
a todo el poder económico y militar del continente europeo,
controlado y dirigido por el nazismo hitleriano.No hay que olvidar que el
desembarco de Normandìa y la “búsqueda del soldado Rían”, se realizó el año de
1944 ,cuando el Ejército Rojo , cuyo Jefe Supremo era Stalin, inició la
liberación de todos los países de la Europa Oriental, ocupados por
el Ejército de Hitler. Sin embargo, los trotskistas siguen defendiendo
tercamente la tesis errónea que fue formulada por su jefe e ideólogo
desde 1906 en los siguientes términos:
“Sin una apoyo estatal directo del proletariado europeo, la clase
obrera de Rusia no podrá mantenerse en el Poder y transformar su dominación
temporal en una dictadura socialista duradera. DE ELLO NO CABE DUDAR NI
UN INSTANTE”. (2)
El trotskismo sigue defendiendo esta teoría y afirma que fue
Stalin el que inventó la tesis de la construcción del socialismo en
un solo país. Esta es una de tantas mentiras de los trotskistas que es
fácil desbaratar, remitiéndose a Lenin:
“La desigualdad del desarrollo económico y político – dice el Jefe de la
Gran Revolución de Octubre – es una ley absoluta del capitalismo. DE AQUÍ SE
DEDUCE QUE ES POSIBLE QUE LA VICTORIA DEL SOCIALISMO EMPIECE POR UNOS CUANTOS
PAISES CAPITALISTAS, O INCLUSO POR UN SOLO PAIS CAPITALISTA.EL PROLETARIADO
TRIUNFANTE DE ESTE PAIS, DESPUÉS DE EXPROPIAR A LOS CAPITALISTAS Y DE ORGANIZAR
LA PRODUCCIÓN SOCIALISTA DENTRO DE SUS FRONTERAS, SE ENFRENTARIA CON EL RESTO
DEL MUNDO, ATRAYENDO A SU LADO A LAS CLASES OPRIMIDAS DE LOS DEMAS PAISES...”
(3)
Los oportunistas de todo el mundo, siguiendo las enseñanzas de Trotsky,
siempre han descartado la posibilidad del triunfo de la revolución
socialista en un solo país .No es posible negar que la garantía completa para
la victoria del socialismo en un solo país, son indispensables los esfuerzos
conjuntos de los proletarios de otros países. Al respecto Stalin dice:
“Cierto es que, sin el apoyo del proletariado de Europa a nuestra
revolución, el proletariado de Rusia no habría podido resistir la presión
general, del mismo modo que el movimiento revolucionario del Occidente, si no
lo hubiera apoyado la revolución de Rusia, no habría podido desarrollarse con
el ritmo que adquirió después de la instauración de la dictadura proletaria en
Rusia”. (4)
La presión de los países imperialistas se propuso aplastar la
revolución rusa mediante una brutal intervención armada. En esa
difícil prueba, la solidaridad internacional de la clase obrera y
los pueblos del mundo con la revolución de Octubre se hizo presente. Sin
embargo, no fue un “apoyo estatal”. La esperada revolución de los países
de la Europa occidental no se produjo.
Trotsky era de opinión distinta; para él era necesario un APOYO ESTATAL
DIRECTO DEL PROLETARIADO EUROPEO PARA QUE EL PROLETARIADO DE RUSIA SE
MANTUVIERA EN EL PODER.
Contrariamente a esta afirmación rotunda de Trotsky, la “DOMINACIÒN
TEMPORAL DEL PROLETRIADO” SE CONVIRTIO EN UNA “DICTADURA SOCIALISTA DURADERA”.
EL REVISIONISMO TROTSKIZANTE QUE SUBIÒ AL PODER CON EL GOLPE DE ESTADO DE
NIKITA JRUSCHOV , TARDÒ CERCA DE 40 ÑOS EN DESTRUIR LA URSS, con la
colaboración y asesoramiento del imperialismo internacional y sus trotskistas.
Este nefasto acontecimiento no niega la tesis leninista expuesta por Stalin en
el siguiente pasaje, falsificado por Alan Woods:
“Pero derrocar el Poder de la burguesía e instaurar el Poder del
Proletariado en un solo país no significa todavía garantizar el triunfo completo
del socialismo. Después de haber consolidado su Poder y arrastrado
consigo a los campesinos, el proletariado del país victorioso puede y
debe edificar la sociedad socialista.Pero ¿significa esto que, con ello, el
proletariado logrará el triunfo completo, definitivo del socialismo, es decir,
significa esto que el proletariado puede, con las fuerzas de un solo
paìs,CONSOLIDAR DEFINITIVAMENTE EL SOCIALISMO Y GARANTIZAR COMPLETAMENTE AL
PAIS CONTRA UNA INTERVENCION , Y , POR TANTO CONTRA LA RESTAURACION
? NO .PARA ELLO ES NECESARIO QUE LA REVOLUCION TRIUNFE, POR LO MENOS EN
ALGUNOS PAISES. POR ESO, DESARROLLAR Y APOYAR LA REVOLUCIÒN EN OTROS PAÌSES ES
UNA TAREA ESENCIAL PARA LA REVOLUCION QUE HA TRIUNFADO YA. POR ESO LA
REVOLUCON DEL PAIS VICTORIOSO NO DEBE CONSIDERARSE COMO UNA MAGNITUD AUTONOMA,
SINO COMO UN APOYO, COMO UN MEDIO PARA ACELERAR EL TRIUNFO DEL PROLETARIADO EN
LOS DEMAS PAISES”. (5)
II
El trotskismo niega rotundamente la teoría leninista de la
transformación de la revolución democrático burguesa en revolución
socialista siguiendo un curso ininterrumpido. Para el trotskismo esta
tesis teórica de Lenin, confirmada por la historia, es “etapismo”; sostiene que
la revolución desde un principio es socialista en cualquier país;
es puramente proletaria, obrera, con objetivos propios, socialistas. No
existen diferencias entre países semifeudales de incipiente capitalismo, y los
países capitalistas desarrollados. Los trotskistas nunca estuvieron de acuerdo
con la siguiente formulación teórica de Lenin:
“El proletariado debe lleva a término la revolución democrática,
atrayéndose a la masa de los campesinos, para aplastar por fuerza la
resistencia de la autocracia y paralizar la inestabilidad de la burguesía. El
proletariado debe llevar a cabo la revolución socialista, atrayéndose a la masa
de los elementos semiproletarios de la población, para destrozar por la
fuerza la resistencia de la burguesía y paralizar la inestabilidad de los
campesinos y de la pequeña burguesía“.(6)
La teoría de la “revolución permanente” de Trotsky es opuesta a
esta tesis leninista. Según el “Judas”, el carácter permanente de la revolución
no es un proceso ininterrumpido que se inicia con la revolución democrática y
culmina con la revolución socialista, no. El permanentismo de Trostski, ya
hemos dicho, propugna dar un salto por encima del campesinado y la revolución
democrática para instaurar un Estado “obrero” que establezca el
socialismo, desde un comienzo. “Sin zar, por un gobierno obrero”, era la
consigna de Trotsky antes de la revolución de 1917 en Rusia. La historia
ha hecho caso omiso de este permanentísimo aventurero y ha confirmado la
verdad de la teoría leninista sobre la transformación de la etapa
democrática de la revolución, en revolución socialista. Después de la
consolidación del Poder Soviético, Lenin dijo:
“Ocurrió, en efecto, tal como nosotros dijimos: la marcha de la
revolución ha confirmado el acierto de nuestro razonamiento. Al principio, del
brazo de “todos” los campesinos contra la monarquía, contra los terratenientes,
contra lo medieval (y en este sentido la revolución sigue siendo burguesa,
democrático burguesa). Después del brazo de los campesinos pobres, del brazo
del semiproletariado, del brazo de todos los explotados, contra el capitalismo,
incluyendo a los ricachos del campo, los kulaks y los especuladores, y, en este
sentido la revolución se convierte en socialista. Querer levantar una muralla
china artificial entre ambas revoluciones, separar la una de la otra por algo
que no sea el grado de preparación del proletariado y del grado de su unión con
los campesinos pobres es la mayor tergiversación del marxismo, es adocenarlo,
reemplazarlo por el liberalismo”. (7)
La Gran Revolución de Octubre y su desarrollo confirmó en forma
brillante la teoría leninista de la revolución ininterrumpida que
concibe la revolución democrática burguesa seguida por la revolución
socialista, como dos escalones o etapas de un solo proceso revolucionario. Fue
sobre la base de esta teoría que los bolcheviques, bajo la dirección de Lenin,
trazaron su táctica y estrategia en su lucha revolucionaria hasta la toma
del Poder. Al mismo tiempo, el desarrollo de la revolución desmintió toda
la teorización de Trotsky sobre el campesinado como potencial aliado de la
burguesía contrarrevolucionaria.
En realidad lo que hizo Trotsky es plagiar una tesis defendida por
Parvus, conocido oportunista de “izquierda” cuya afirmación de que en Rusia la
revolución democrática llevaría al Poder a un gobierno obrero, fue conocida
desde la revolución de 1905. Su consigna “Sin zar y con un gobierno
obrero”, fue repetida por Trotsky y la hizo suya. En efecto la teoría
trotskista de la “revolución permanente” es una simple repetición de la
teoría parvusiana sobre la revolución puramente obrera sin participación y
hasta con oposición del campesinado, a la cual Lenin rechazó:
“Es imposible- dijo Lenin- porque solo puede ser firme la dictadura
revolucionaria que se apoye en la inmensa mayoría del pueblo“.
El rechazo del proceso revolucionario en dos etapas : la democrático
burguesa y la socialista , lleva a los trotskistas a posiciones
aventureras de “izquierda” que se proponen desarrollar todo movimiento
revolucionario como socialista y obrero, aunque en un país predominen las
relaciones feudales o semifeudales y el proletariado sea aun
incipiente. Trotsky desde 1930 , en diversos folletos y libros,
como “La Revolución permanente “ y “El Programa de transición”, defendió
objetivos y acciones políticas que se proponen la conquista inmediata
de la dictadura del proletariado. Jamás aceptó ni entendió la tesis
leninista de la hegemonía del proletariado en la revolución democrática.
Sin conocer o aceptar la doctrina leninista sobre la “situación
revolucionaria” exigía que el proletariado tomara el poder
porque las “condiciones objetivas” no solo estaban maduras sino que ya se
encontraban en estado de descomposición.
Es sabido que Lenin, al analizar las leyes del desarrollo desigual
de los países capitalistas en la época del imperialismo, fundamentó la
posibilidad de la ruptura de la cadena mundial imperialista primero en un paìs,
como lo sucedido en Rusia el año de 1917. Ya hemos visto que el
trotskismo rechaza la posibilidad de la revolución dentro de límites
nacionales. Consecuente con esta tesis, Trotsky afirmó que la revolución rusa
“solo puede triunfar y liberar al pueblo ruso a condición de que
sea el comienzo de la revolución en todos los países”. Y en
consecuencia, habiéndose iniciado “sobre un suelo nacional, se debía desplegar
en la arena internacional y culminar en la arena mundial... Por consiguiente...
la revolución socialista no concluye hasta el triunfo definitivo de
la nueva sociedad en todo el planeta”.
De esta tesis, derivó necesariamente su conocido planteamiento aventurero de que todos los esfuerzos del Poder soviético debían estar dirigidos a encender la revolución mundial, sin pensar ni esforzarse en construir el socialismo en la URSS. Esto equivalía a propugnar la exportación de la revolución... Hay que recordar que Lenin no negaba la necesidad de que el proletariado triunfante, prestara apoyo a sus hermanos de clase de otros países en sus luchas, pero era contrario a que la revolución fuera exportada, como quería Trotsky.
De esta tesis, derivó necesariamente su conocido planteamiento aventurero de que todos los esfuerzos del Poder soviético debían estar dirigidos a encender la revolución mundial, sin pensar ni esforzarse en construir el socialismo en la URSS. Esto equivalía a propugnar la exportación de la revolución... Hay que recordar que Lenin no negaba la necesidad de que el proletariado triunfante, prestara apoyo a sus hermanos de clase de otros países en sus luchas, pero era contrario a que la revolución fuera exportada, como quería Trotsky.
III
Todos los reaccionarios, seudo socialistas y revisionistas utilizan
el llamado “Testamento de Lenin” para presentar a Trotsky como
“heredero” del Jefe de la Gran Revolución del Octubre. El trotskista Alan
Woods dice al respecto:
“El Testamento de Lenin, que exigía la destitución de Stalin de la
secretaria general, a pesar de las protestas de su viuda, no fue leído al
Congreso y permaneció oculto hasta 1956, cuando Kruschev y compañía lo
publicaron. Junto con algunas cosas más, como parte de su campaña para
culpabilizar a Stalin de todo lo ocurrido durante los últimos treinta años. Con
la muerte de Lenin la lucha contra la creciente reacción burocrática recayó
sobre Trotsky y la Oposición de Izquierdas”. (8)
Es importante detenerse sobre este cuento chino repetido hasta la saciedad
por el trotskismo. El ocultamiento del “testamento” de Lenin hasta su
revelación por el renegado Kruschev, en el XX Congreso del PCUS, es una grosera
mentira. Se dio a conocer y se discutió repetidas veces en reuniones plenarias
del Comité Central del PC(b), después de la muerte de Lenin.Lo conoció y
publicó, el trotskista Eastman, autor del libro “Después de la muerte de
Lenin”. Por acuerdo del Partido bolchevique, Trotsky se vio obligado a
desmentir los infundios del tal Eaestamn. He aquí lo que dice su desmentido:
“En algunos pasajes del libro,Eastman dice que el Comité Central ha
“ocultado” al Partido documentos de excepcional importancia escritos por Lenin
en el último período de su vida( se trata de cartas sobre la cuestión nacional,
del llamado TESTAMENTO y otros); ESTO NO MERECE MAS CALIFICACION QUE LA DE
CALUMNIA VERTIDA CONTRA EL COMITE CENTRAL DE NUESTRO PARTIDO”. (9)
Como puede verse fue el mismo Trotsky el que calificó de
CALUMNIA VERTIDA CONTRA EL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO DE LENIN Y STALIN,
el ocultamiento del denominado “Testamento de Lenin”.Lo cierto es que
este llamado “testamento escrito por Lenin, lo vio repetidas veces el
ComitèCentral y el mismo XIII Congreso del PC(b). Sin embargo, los trotskistas
siguen repitiendo esta mentira para presentarnos a Trotsky como “heredero
de Lenin”, un “heredero” que escribió lo siguiente:
“Qué disparatada alucinación parecen las detestables intrigas,
sistemáticamente urdidas POR LENIN, maestro en estos asuntos, EXPLOTADOR
PROFESIONAL DE TODO ATRASO EN EL MOVIMIENTO OBRERO RUSO”. (10)
Es cierto que en su Carta al Congreso Lenin proponía que, en vista de la
rudeza de Stalin, fuera sustituido del cargo de Secretario General. Pero es
igualmente cierto que Stalin, teniendo en cuenta esta opinión de
Lenin, en la primera reunión plenaria del Comité Central, después del
XIII Congreso del PC (b), solicitó que se le relevara de las funciones de
Secretario General. Esta petición fue examinada detenidamente por todas las
delegaciones asistentes y acordaron por unanimidad que Stalin permaneciera en
su cargo, con el voto favorable del mismo Trotsky y sus amigos Kamenev y
Zinoviev. Pasado un año, Stalin volvió a pedir al Pleno del .Comité Central que
se le relevara, pero de nuevo se rechazó su pedido. Lo que prueba que el
supuesto heredero de Lenin, Trotsky, nunca pudo alcanzar el prestigio y la
autoridad de Stalin en el seno del Partido Comunista bolchevique. Un
prestigio y una autoridad reconocidos por Lenin, quien propuso
precisamente a Stalin para la dirección de la Inspección Obrera Campesinas
unificada con la Comisión Central de Control, acumulando más cargos. ¿Cambió de
opinión Lenin sobre la acumulación de cargos por Stalin? Esto hace pensar, con
sobrada razón, que la Carta al Congreso, es una simple falsificación de
quienes ya se preparaban para usurpar el Poder del Partido. No es casual que
esta Carta no fuera entregada al Secretario General del Partido, es decir a
Stalin, sino a Zinoviev, amigo de Krupuskaia, quien la tuvo en su poder
hasta pocos días antes de la inauguración del XIII Congreso del Partido.
Mienten los detractores de Stalin, callan y ocultan la caracterización
que Lenin hizo de los dirigentes del Partido bolchevique. De Trotsky hace
recordar su no bolchevismo y su inclinación al aspecto puramente administrativo
de los asuntos de gobierno, (burocratismo); de Bujarin dice que nunca
comprendió ni estudió la dialéctica y de Zinoviev y Kamenev hace recordar la
delación que hicieron de la fecha de la revolución de Octubre. Estas son
caracterizaciones de índole política negativa; pero de Stalin solo dijo
que era rudo, sin hacer ninguna referencia de carácter político sobre su
persona. Con motivo de la lectura del”testamento” de Lenin, en un
Pleno conjunto del Comité Central y la Comisión de Control, en 1927,
Stalin dijo:
“Sí camaradas yo soy rudo con quienes brutal y arteramente destruyen y
dividen el Partido. No lo oculto ni lo he ocultado. Es posible que se
requiera cierta suavidad para con los escisionistas. Pero yo no valgo
para eso...En la primera reunión plenaria del C. Después del XIII
Congreso pedí ya al Pleno del C.C. que me relevara de las funciones de
Secretario General”. (11)
El “ocultamiento" de la Carta al Congreso, de Lenin, dictada en
estado de extrema depresión, es una patraña que los trotskistas utilizan para
defender la “teoría" de Trotsky como “heredero de Lenin”. Ocultan
una verdad bien conocida: Stalin , en vida de Lenin y a su propuesta fue
elegido Secretario General del Partido Comunista bolchevique y continuó
desempeñando este cargo hasta su muerte por decisión y voluntad del mismo
Partido.
IV
La construcción del socialismo en la Unión Soviética fue un proceso
difícil que no hubiera podido culminar victoriosamente si las diversas
corrientes de oposición surgidas en el seno del mismo Partido no eran
derrotadas ideológica y políticamente.Entre esas corrientes la màs peligrosa y
dañina era el trotskismo y su teoriza sobre la“revolución permanente” de la que
ya nos hemos ocupado. Sin embargo, hay hechos históricos que es necesario
señalar, porque son demostrativos del rol contrarrevolucionario jugado por
Trotsky durante los años de la construcción del socialismo en la Unión
Soviética.
Trotsky tomo la posición de quienes negaban el rol decisivo del
Partido en sus relaciones con los Soviet defendida por todas las
fuerzas oportunistas y antisocialitas. Lenin desenmascaró la esencia
burguesa de esta posiciòn, apoyada especialmente por los eseristas,
mencheviques, anarquistas, demócratas constitucionalistas, etc. Todos
estos negaban, distorsionaban y rechazaban el papel decisivo que le tocaba
jugar al Partido del proletariado en la consolidación de la
revolución y la construcción del socialismo. Los trotskistas predicaban la
contraposición del Partido con los órganos de gobierno, agitando su
consigna “Soviets sin comunistas”. Trotsky exigía que el Partido debía
“gobernar pero no administrar”, acercándose a los oportunistas que
eran partidarios de suprimir al Partido por cuanto existían los Soviets con
mayoría comunista.
Trotsky pretendió orientar los sindicatos oponiéndolos al Partido
y al Estado a causa, decía, de que los sindicatos soviéticos sufrían una
gravísima crisis por su condición “indefinida” en la producción. Para remediar
esta situación proponía “estatificar” los sindicatos, “fundir los organismos
de dirección económica con los estatales, y cambiar los
cuadros “de abajo arriba.” Lenin se encargó de poner al desnudo esta posición
anarco oportunista, señalando que “También en este caso Trotsky incurre
en un error. Cree que sindicato de industria significa sindicato que debe
dominar la producciòn.Esto es falso. Sindicato de industria significa que
organiza a los obreros por industrias, cosa inevitable dado el nivel actual
(tanto en Rusia como en el mundo entero) de la técnica y la cultura”. (12)
La lucha de Lenin contra la desviación trotskista en la cuestión
sindical tuvo un carácter político, porque definió la posición del
Partido del proletariado hacia los sindicatos, las organizaciones sociales y
las de dirección económica. La consigna trotskista de “estatificación” de los
sindicatos buscaba convertir a los sindicatos en simples apéndices estatales,
reduciendo a la nada su rol de organización de masas que abarcaba a todo
el proletariado de la Rusia soviética. A esto hay que agregar sus propósitos de
imponer métodos burocráticos militares, tanto en los sindicatos como en
el mismo Partido.
En su “Discurso en la reunión del Pleno conjunto del C.C. y de la C.C.C.
del PC(b) de la URSS”, de fecha 23 de octubre de 1927, Stalin, al
ocuparse de la oposición trotskista, dijo lo siguiente:
“Desde la revolución hasta 1922, militando ya en el Partido Bolchevique,
realizó dos “grandiosas” intentonas contra Lenin y su Partido: en 1918, en el
problema de la paz de Brest Litovsk, y en 1921 en el problema de los
Sindicatos. Las dos intentonas terminaron con la derrota de Trotsky”. Y
agregó:
“Más tarde, el Partido sufrió toda una serie de nuevas intentonas de
Trotsky (1923, 1924,1926 y 1927) que fueron terminando con nuevas derrotas de
Trotsky.
“¿No indica todo esto claramente que la lucha de Trotsky contra el
Partido leninista tiene raíces lejanas, profundas, históricas? ¿No indica
todo esto claramente que la actual lucha del Partido contra el trotskismo es la
continuación de la lucha que sostuvo el Partido, bajo la dirección de Lenin
desde 1904?
“¿No indica todo esto claramente que los intentos de los trotskistas de
suplantar el leninismo por el trotskismo son la causa fundamental del fracaso y
de la bancarrota de toda la línea de la oposición?”. (13)
Siendo esta la trayectoria larga de oposición y fracaso del trotskismo
en el seno del Partido Bolchevique, era inevitable el final ignominioso de
Trotsky, convertido en conspirador antisoviético. En 1927, diez años
después de la Gran Revolución de Octubre, fue expulsado del Partido y de
la Unión Soviética tras descubrirse sus intentos golpistas, producto de su
rotundo fracaso en la discusión de los documentos del XV Congreso
del Partido Bolchevique. En todo el país, 724,000 militantes votaron a favor de
los proyectos de las resoluciones; en cambio solo 4,000 miembros dieron su voto
por la plataforma trotskistas. Así quedaba demostrado que la cantaleta de
Trotsky sobre una separación o divorcio del Comité Central del Partido con sus
bases era una simple farsa.
Es después de esta contundente derrota que Trotsky y sus seguidores
organizaron una serie de manifestaciones bajo consignas
fraccionalistas, distribuyendo volantes contra el Partido. La
manifestación que organizaron con motivo del 10 aniversario de la Revolución de
Octubre, terminó en un rotundo fracaso; las masas populares en general
dispersaron a sus participantes, trotskistas, zinovievistas y sus seguidores:
todos tuvieron que huir para ponerse a salvo de la cólera e indignación
popular. No fue “el aparato”,” la burocracia”, como dicen los trotskistas, sino
la inmensa masa de trabajadores, la que los barrió y puso en fuga.
El escisionismo, sus actividades antipartido y sus pretensiones de
capturar el Poder, pusieron a Trotsky al margen del Partido y lo
único que faltaba era formalizar su expulsión. En noviembre de 1927, la reunión
conjunta del Comité Central y la Comisión Central de Control del Partido
Bolchevique, acordó expulsar a Trotsky y Zinoviev. Así terminó su corta
militancia en el Partido Bolchevique, al que ingresó en 1917, 3 meses antes de
la Gran Revolución de Octubre.
Es conocida la posición rabiosamente antisoviètica y antistalinista de
Trotsky. Desde los años 30 predijo la derrota inevitable de la URSS en la
guerra que preparaba febrilmente la Alemania hitleriana. Su posición
política era la de un provocador de guerra al servicio del
“Eje” nazinipofascista, como quedó demostrado en los célebres
procesos de Moscú de los años 1936-1938, presenciados por Joseph Davis,
Embajador de los EE.UU. en la URSS, autor de una obra de cuya
veracidad nadie que esté en su sano juicio puede dudar: MISION EN MOSCU”.
V
Para demostrar el supuesto “chovinismo gran ruso” de Stalin,
Alan Woods, hace referencia al discurso que el sucesor de Lenin pronunció en el
Kremlin la noche del 24 de mayo de 1945, después del histórico desfile de la
victoria en la Plaza Roja. La verdad es que, al final de la reunión,
Stalin se puso en pie, y levantando su copa se dirigió a
todos los presentes pronunciando las siguientes palabras:
“Camaradas, permítanme hacer un brindis más, el ùltimo.Quiero brindar
POR EL PUEBLO SOVIETICO, Y ANTE TODO POR LA SALUD DEL PUEBLO RUSO. Bebo
ante todo por el pueblo ruso porque es la nación más destacada de entre
todas las naciones que integran la Unión Soviética.
“Levanto mi copa a la saluda del pueblo ruso porque en esta guerra
se mereció el reconocimiento general como la fuerza rectora de la Unión
Soviética entre todos los pueblos de nuestro país”. (14)
Este reconocimiento de un hecho histórico real y el homenaje a los
sacrificios del pueblo que más contribuyó al triunfo de la Unión Soviética en
la Segunda Guerra Mundial, le parece al trotskista Wood, una prueba del
chovinismo gran ruso de Stalin, autor de la obra marxista clásica sobre el
problema nacional y colonial, fundador de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas. El 30 de enero de 1934, en su Informe ante el XVII Congreso del
Partido Bolchevique, tocando el problema de desviación hacia el
nacionalismo el líder soviético, tan denigrado por todos los reaccionarios,
oportunistas, falsos socialistas y revisionistas de toda laya dijo lo
siguiente:
“¿Què significa la desviación nacionalista, tanto si se trata de una
desviación hacia el nacionalismo gran ruso como al nacionalismo local? La
desviación nacionalista es la adopción de la política internacionalista de la
clase obrera a la política nacionalista de la burguesía. La desviación
nacionalista refleja las tentativas de la burguesía “nacional” “propia”, de
socavar el régimen soviético y restaurar el capitalismo. Como veis la fuente
ambas desviaciones es la misma. Es el, abandono del internacionalismo
leninista. Si queréis hacer blanco en ambas desviaciones, hay que dirigir los
golpes ante todo contra esta fuente, contra los que se separan del
internacionalismo, ya se trate de la desviación nacionalista local o de la
desviación nacionalista gran rusa”. (15)
Surge la pregunta ¿reconocer los méritos del pueblo ruso en la
derrota de las huestes fascistas durante la Segunda Guerra Mundial, constituye
una adaptación de la política internacionalista de la clase obrera soviética a
la política nacionalista de la burguesía? La respuesta es NO. El problema
nacional y colonial se encuentra íntimamente vinculado al problema de las
clases y la lucha de clases. En esta cuestión Stalin siempre fue claro y
nunca hizo concesiones.Señalò desde un principio que, tanto en la
formación como en la consolidación de la Unión Soviética, Rusia debía jugar un
papel aglutinador y rector a causa de que era ahí donde se encontraba la
inmensa mayoría de la clase obrera. Su lucha contra el nacionalismo local de
las repúblicas periféricas, no puede considerarse como una manifestación de
nacionalismo gran ruso. No hay que olvidar que durante los difíciles años de la
Segunda Guerra Mundial algunas de esas nacionalidades de la
periferie, aún imbuidas de “nacionalismo local”, colaboraron con los ocupantes
fascistas. Y es que, en esas nacionalidades, la clase obrera y el mismo
Partido eran débiles.
Pierre Vilar, gran historiador francés, estudioso de los problemas de
las nacionalidades, ha dejado una opinión valiosa e irrebatible sobre el valor
teórico de la obra de Stalin .El 17 de diciembre de 1984, con motivo de
la presentación de las Obras Completas del gran sucesor de Lenin, dijo que “en
el campo del análisis histórico, los planteamientos estalinianos sobre la
cuestión nacional, equivalían a las ecuaciones fundamentales en el campo de la
Física”. Para este historiador francés, fue el pensamiento staliniano el
que permitió “el establecimiento de un nuevo tipo de relación entre
pueblo y poderes revolucionarios en la URSS, asegurando un nuevo nivel de
desarrollo completamente distinto del que los imperialismo burgueses permitían
a los territorios de sus colonias”. (16)
Es sabido que la política nacional de Stalin condujo a una colaboración
íntima de los pueblos de Rusia después de la revolución. Fue esa política
la que permitió a la creación de seis repúblicas soviéticas independientes
que durante algún tiempo existieron como repúblicas autónomas. Durante la
guerra civil aglutinaron sus fuerzas en la lucha conjunta contra la
intervención imperialista y los “guardias blancos.” Este fue el comienzo de la
UNIÒN SOVIETICA, cuya fundación fue aprobada por el X Congreso de los
Soviets de toda Rusia a propuesta de Stalin. El 30 de diciembre de 1922, en
el Primer Congreso de los Soviet de la Unión de Republicas Socialistas
Soviéticas Stalin dijo:
“El día de hoy no es solo un día de balance, es al mismo tiempo el día
del triunfo de la nueva Rusia sobre la vieja Rusia, sobre la Rusia gendarme de
Europa, sobre la Rusia verdugo de Asia. El día de hoy es el triunfo de la nueva
Rusia, que ha roto las cadenas de la opresión nacional, que ha organizado la
victoria sobre el capital, que ha creado la dictadura del proletariado, que ha
provocado el despertar de los pueblos de Oriente, que inspira a los pueblos de
Occidente...” (17).
Stalin no solo es el fundador de la Unión Soviética; también es el
autor de su primera Constitución. Estos son hechos que los reaccionarios,
revisionistas, trotskistas y otros de la misma calaña OCULTAN para dar
sustento a su mentira de que fue un “chovinista gran ruso”.
VI
Las mentiras del renegado Nikita Kruschev, son repetidas como verdades
por todos los anticomunistas, sus seguidores y sirvientes.Es sabido que ese
renegado, intrigante y contrarrevolucionario, presentó un “discurso secreto” al
final del XX Congreso del PCUS, sin aprobación del Comité Central, en una
sesión nocturna a la que invitó a 100 contrarrevolucionarios que liberó
de las prisiones (GULASCH), para que lo aplaudan. Con cinismo inaudito leyó un
libelo redactado por sus asesores, plagado de mentiras, injurias y
falsificaciones especialmente inventadas para denigrar a Stalin. En ese
¡informe” , el bellaco Nikita afirma que el Jefe Supremo del victorioso
Ejército Rojo, no preparó a la URSS para la guerra que se
avecinaba y que solo atinaba a cometer errores, comenzando por su total
desmoralización y ausencia, durante largo tiempo después de comenzada la
invasión del Ejército nazi Toda esta leyenda antisoviètica y anticomunista de
ese renegado, a cuyo entierro solo asistió su perro “pastor alemán” junto a su
viuda, ha sido desmentida totalmente por historiadores y altos jefes
militares que conocieron de cerca a Stalin y condujeron bajo su dirección
al Ejército Rojo hasta la victoria. Pero los trotskistas como Alan Wood,
se empecinan en repetir las farsas de su compañero Nikita, trotskista disfrazado
que se arrodilló a los pies de Stalin para conseguir el perdón Leonid
Krushev, su hijo procesado por traición a la patria durante la Segunda Guerra
Mundial.
Respondiendo a las burdas mentiras trosko-krushevistas, el General
de Ejército, Shtemenko ha dejado escrito en sus memorias:
“¿Se admitía por nosotros la propia posibilidad de que atacase Alemania
en 1941 y se hacía algo práctico para rechazar este ataque? ¡Sí, se admitía!
¡Sí se hacía!”.
“La víspera misma de la guerra, bajo un secreto rigurosísimos, se
comenzó a concentrar tropa complementarias en las regiones militares
fronterizas. De la profundidad del país se trasladaron al oeste cinco
ejércitos”. (18)
Dice también Shtemenko:
“¿Disponía nuestro país de la posibilidad potencial de combatir contra
un enemigo fuerte? Sì, la tenía. ¿Quien excepto nuestros enemigos, puede negar
que al comienzo de la década 40 la Unión Soviética, de un país económicamente
atrasado, se había transformado en una verdadera y poderosa potencia
socialista?
Esos enemigos que afirmaban que la Unión Soviética no estaba preparada
para rechazar una guerra de agresión, usurparon el Poder del Partido y del
Estado con la pandilla de Nikita Jruschov, ”siniestro payaso” que
desarrolló y aplicó las ideas de Trotsky sobre el culto a la personalidad de
Stalin.
“En 1930 el poder de Stalin -dice Trotsky- ya no admitía competencia.
PERO EL CULTO ESTATAL DE SU PERSONALIDAD COMENZABA, ENTONCES, A
ESTABLECERSE”.
Sobre el rol de Stalin en la Segunda Guerra Mundial y sus
extraordinarias cualidades de Jefe militar, son múltiples los testimonios que
los presentan como un extraordinario estratega y organizador. G. Zuckov,
mariscal del Ejército Rojo, cuya solvencia profesional y sus fricciones
con Stalin son bien conocidas, en sus Memorias ha escrito lo siguiente:
“Dicen que en la primera semana de la guerra Stalin se desconcertó tanto
que no pudo ni siquiera pronunciar un discurso por radio y confió su
intervención a Molotov. ESTA OPINION NO CORRESPONDE A LA REALIDAD”.
“Stalin causaba fuerte impresión durante la conversación. Seducía a su
interlocutor con el trato sincero, privado de presunciòn.La manera suelta de
conversar.La capacidad de formular claramente el pensamiento , la inteligencia
analítica natural, la gran erudición y rara memoria hacían que, mientras
departían con él , incluso personas muy expertas y notables, se concentraban
interiormente y estaban alertas”.
“Leía mucho y era un hombre ampliamente informado en las más distintas
esferas del saber.La asombrosa capacidad de trabajo, la aptitud para captar
rápidamente la esencia de las cosas le permitían examinar durante el día tal
cantidad de materiales diversos como solo podría hacerlo un SER EXCEPCIONAL”.
(19)
En lo que se refiere a su conducción de la “Gran Guerra Patria” es
suficiente recordar lo que el citado Mariscal Zuckov ha dicho:
“A mi me han interrogado a menudo acerca del papel de José Stalin
durante la batalla de Moscú.
“Stalin estuvo todo ese tiempo en Moscú, organizando las fuerzas y movilizando
los medios para batir al enemigo.HAY QUE RENDIRLE EL MERECIDO TRIBUTO. AL
FRENTE DEL COMITÉ ESTATAL DE DEFENSA Y APOYÁNDOSE EN LOS CUADROS DIRIGENTES DE
LOS COMISARIADOS DEL PUEBLO, REALIZÓ UNA INGENTE LABOR PARA ORGANIZAR LAS
RESERVAS ESTRATEGICAS Y APRESTAR LOS RECURSOS MATERIALES Y TECNICOS NECESARIOS,
INEXORABLEMENTE EXIGENTE, PUEDE DECIRSE QUE CONSIGUIO CASI LO IMPOSIBLE” (20).
El Mariscal A. Vasilevski, Mariscal de la Unión Soviética, en
sus Memorias (La causa de toda mi vida), refiriéndose Stalin dice:
“En el curso de la Gran Guerra Patria quizá más que en ninguna otra
época, se reveló con toda plenitud la cualidad más vigorosa de Stalin: era un
excelente organizador y las aptitudes organizativas desempeñaban
entonces,naturalmente, un papel inmenso, pues de ellas dependían directamente
la adopción de un plan acertado de operaciones, el abastecimiento del
frente y de la retaguardia con recursos materiales y humanos y las acciones
teniendo en cuenta las perspectivas de una guerra larga y dura”.
“Sus conocimientos de estrategia militar y arte operativo superaban
considerablemente el conocimiento de la táctica (él, claro, no tenía por qué
conocerla en todos sus detalles). CREO QUE A STALIN SE LE PUEDE CATALOGAR SIN
DUDA ALGUNA ENTRE LOS JEFES MILITARES RELEVANTES”.
Este es el verdadero Stalin y no la caricatura de su persona que han
inventado los trotskistas y todos los reaccionarios.
Kalinin, personalidad destacada del Partido y del gobierno soviético
dijo alguna vez que, en las historias de las guerras no existen
estrategas que se hayan ganado fama mundial sino hubieran sido
queridos y hasta idolatrados por sus tropas.Esto quiere decir que no solo
fueron grandes estrategas y tácticos, sino que sabían llegar al
corazón de sus soldados.Eran los artífices de la elevada moral de sus tropas,
les infundían una confianza firme en su persona. Es conocido el caso de
Napoleón, de Suvorov y Kutusov. Es sabido que en la Gran Guerra Patria de la
Unión Soviética, los soldados del Ejército Rojo combatían hasta la muerte
“por la patria y por Stalin.” A esta gran autoridad y adoración que sentía el
pueblo soviético por el Jefe Supremo de su Ejército , los revisionistas de la
calaña de Krushev , le llamaron “culto a la personalidad de Stalin”, Nunca quisieron
aceptar que el tal “culto” inventado por Trotsky, no era otra cosa que el
reconocimiento justo de la obra monumental de Stalin en la construcción del
socialismo y la victoria histórica de la URSS en la Segunda Guerra Mundial ;
triunfos logrados en una larga lucha contra el trotskismo y todos los
oportunistas que se oponían fieramente al marxismo leninismo y a la línea
general del Partido Bolchevique.
VII
Alan Woods, afirma que en la etapa final de su vida, Lenin le
propuso a Trotsky una alianza contra Stalin, porque estaba dispuesto a formar
un bloque “con hombres buenos”. Esto nos lleva a recordar necesariamente
la opinión que Lenin tenía de Trotsky. En la prolongada lucha que el Jefe de la
Revolución de Octubre sostuvo contra toda forma de oportunismo, puso especial
empeño en desenmascarar sin piedad al menchevismo y sus aliados, entre ellos a
Trotsky.Recordemos algunos de los calificativos con los que lapidó a este
individuo.
“¡El servicial Trotsky es más peligroso que un enemigo! En ninguna
parte, si no es en “conversaciones particulares”(es decir sencillamente en
chismes, de los que siempre vive Trotsky) ha podido encontrar pruebas para
incluir a los “marxistas polacos en general entre los partidarios de cada
artículo de Rosa Luxemburgo”. (21)
“Con Trotsky no se puede discutir a fondo, pues carece de toda opinión.
Se puede y se debe discutir con los liquidadores... con un hombre que juega a
ocultar los errores de unos y de otros no se discute: se le desenmascara como
diplomático de la más baja calidad”. (22)
“Pero el embrollista y liquidador Trotsky miente a diestro y siniestro”.
(23)
“Trotsky jamás ha tenido ni tiene “fisonomía” alguna, no tiene mas que
migraciones, defecciones del campo liberal al campo marxista y viceversa,
fragmentos de sonaras frases y palabrejas arrancadas de acá y de allá” (24).
“Jamás, ni en un solo problema serio del marxismo, ha tenido Trotsky
opinión firme, siempre se `ha metido por la rendija´ de una u otra
divergencia, pasándose de un campo a otro”. (25)
“Que cerdo es este Trotsky. Frases izquierdistas y bloque con los
derechistas contra los zimmerwalianos de izquierda”. (26)
“El Judas Trotsky arremetió en el Pleno contra el liquidacionismo y el
otzovismo. Tomó a Dios por testigo y juró que era un defensor del Partido.
Recibió un subsidio”. (27)
“Y este Judas se da golpes de pecho y grita que es fiel a los principios
del Partido, asegurando que no se ha arrastrado, ni mucho menos, ante los de
Vperior y los liquidadores. Tal es el rubor de la vergüenza
del Judas Trotsky”. (28)
Es con este embrollista y liquidador, que miente a diestro y siniestro,
diplomático de la más baja calidad, cerdo y Judas, que Lenin se propuso formar
un bloque contra Stalin, según al trotskista Alan Wood. No cabe duda que se
tratara de una mentira ignominiosa. Es sabido que el incidente ocurrido con
motivo de la llamada de atención que Stalin hizo a la Krupskaya ,porque esta
militante del Partido y mujer de Lenin,hizo caso omiso de las recomendaciones
del médico de Lenin para que su paciente no fuera informado con los
problemas del partido , debido al estado de su salud, seriamente afectada por
los repetidos derrames cerebrales que había sufrido.Pero es una simple
farsa decir que se haya producido una ruptura de carácter político entre
Lenin y el Secretario General del Partido. De un asunto personal, surgido
por el celo que puso Stalin en el cuidado de la salud de Lenin, nunca pudo
derivarse un conflicto político. Lenin era demasiado grande para caer en esa
ridiculez. Hay que recordar que los históricos acuerdos del X Congreso (1921)
sobre la unidad del Partido fueron tomados a propuesta de Lenin. En su informe
afirmó que los grupos y fracciones en el interior del Partido “de hecho ayudan
a los enemigos de clase de la revolución proletaria”. Este Congreso, a
iniciativa del mismo Lenin, ordenó la disolución de todos los grupos
fraccionales, advirtiendo que su incumplimiento acarrearía la expulsión
inmediata del Partido.
Por todo lo que hemos expuesto, resulta una grosera calumnia decir
que Lenin aceptó formar un ”bloque“ con Trotsky para oponerse al Secretario
General , sabiendo que ,dando este paso, se ponía al margen del Partido y se
exponía a una inmediata expulsión. En su lucha contra el Partido y
Stalin, el Judas Trotsky inventó una serie de cuentos chinos para presentarse
como “heredero de Lenin”. Y los trotskistas actuales repiten esas mentiras como
loros, incluido Alan Wood, epígono del chivato Orwell, muy conocido por
su demencial y bien lubricado antistalinismo.
Uno de esos cuentos dice que “Lenin arrojó todo el peso de su
autoridad en la lucha para destituir a Stalin del puesto de secretario general
del partido”, y que “en los últimos meses de su vida pública,
debilitado por la enfermedad, Lenin recurrió repetidamente a Trotsky para que
apoyara su lucha contra la burocracia y su criatura, Stalin”. En el colmo
del descaro se dice que “Lenin formó un bloque con Trotsky, el único hombre de
la dirección en el que podía confiar”. Esto es como decir que Lenin
solo podía confiar en quien consideraba un “Judas”, un “cerdo”,
“embrollista y liquidador” que “miente a diestro y siniestro”, un “embajador de
la más baja calidad”, para derrocar a Stalin por haberse portado con “grosería”
con su mujer. Nadie puede dudar que esto es empequeñecer, ridiculizar e
insultar al gran Jefe de la Revolución de Octubre.
VIII
Una de las farsas más conocidas que utiliza el trotskismo , es el
“burocratismo” que supuestamente afligió y caracterizó al Poder
Soviético y al mismo Partido Bolchevique dirigidos por Stalin.
Trotsky hizo de este “burocratismo”, uno de sus caballitos de combate en su
furiosa oposición a la línea general de los auténticos herederos de
Lenin. ¿En qué consistía la lucha trotskista contra la burocracia y el
burocratismo?
Es importante recordar lo que Lenin dijo sobre el burocratismo en
su polémica con Trotsky sobre el problema de los sindicatos:
“La lucha contra el burocratismo– dijo Lenin- nos llevará decenios. Es
una lucha difícil, y el que les diga que podemos liberarnos de golpe de las
prácticas burocráticas adoptando plataformas antiburocráticas, no es más que un
charlatán con inclinación a las palabras altisonantes”. (29)
La alusión a Trotsky es casi directa: el charlatán con inclinaciones a
las palabras altisonantes no podía ser otro que él, líder de la lucha contra el
“burocratismo” utilizando su típica verborrea insustancial. Sin embargo, la
“burocracia” contra la que luchaban los trotskistas era lo que se
llama “aparato del Partido”. Todos los miembros del Comité Central, la Comisión
de Control y Cuadros. Las organizaciones regionales, los Comités provinciales,
comarcales y distritales, los burós de las células, es decir, todo el conjunto
del personal dirigente del Partido, en todos los niveles, constituían la
BUROCRACIA, para Trotsky y sus seguidores. Obviamente, al luchar contra esta
“burocracia”, se oponían y luchaban contra el mismo Partido, cuya existencia no
puede concebirse sin un conjunto calificado de cuadros en sus
correspondientes organismos de dirección.
La lucha contra la burocracia del trotskismo era la lucha contra
el Partido, al que pretendían desarmarlo ideológicamente para imponerle todas
sus concepciones aventureras y antileninistas. Esta “lucha” era
inseparable de lo que los trotskistas llamaban “lucha contra el régimen”
del Partido y una supuesta “falta de democracia interna” en su seno. Esta
“democracia interna” trotskista exigía la libertad de grupos y fracciones
que solo conducía a debilitar el Partido, destruir su disciplina, socavar su
unidad. No es casual, por eso, que esta “lucha contra la burocracia” del
trotskismo fuera acogida con entusiasmo por los rezagos de las clases dominante
y todos los enemigos externos del Poder Soviético.
Lenin fue un defensor firme de la democracia interna del Partido, pero
rechazaba enérgicamente toda corriente que de palabra era partidaria de
esta democracia, pero en la práctica la utilizaba para romper la disciplina
férrea del Partido y formar grupos antipartido, como los trotskistas. Es
conocida su advertencia: “el que debilita, por poco que sea, la
disciplina férrea del partido del proletariado (sobre todo en la época de su
dictadura), ayuda de hecho a la burguesía contra el proletariado”. Y este
fue precisamente el rol jugado por el trotskismo en su larga lucha contra el
Partido de Lenin, el Partido Bolchevique, al cual combatió frontalmente,
antes de la Revolución de Octubre y después, desde su interior,
pretendiendo imponerle sus teorías absurdas y erróneas en abierta oposición a
la línea general del Partido Bolchevique. Defendía una falsa democracia interna
que pretendía enfrentar abiertamente a los organismos de dirección del Partido
con sus bases. Con este propósito propugnó la discusión a escala de todo el
país de los problemas y línea del Partido, en oposición al centralismo
democrático, al que siempre combatió por considerarlo una forma y
manifestación de “burocratismo”. Ocurrió que, cuando el Partido les
permitió presentar su “plataforma “en las células, los trotskistas fueron
“vapuleados tan en serio” que tuvieron que abandonar y escapar de las
reuniones.
En la lucha contra el burocratismo Stalin señalo sin tapujos que “El
burócrata comunista es el tipo de burócrata más peligroso porque enmascara su
burocratismo con el carnet del Partido”. Para combatir el burocratismo reforzó
la educación política, creando con tal fin escuelas del Partido, desde
principios de los años treinta. El número de Escuelas del Partido llegó a
pasar de 52 mil a más de 200 mil y el de estudiantes de 1 millón a más de
4 millones y medio. Eran escuelas para la formación de cuadros. Otro método
empleado contra la degeneración burocrática consistió en la
verificación-depuración. Eran campañas de limpieza en las que se
expulsaba a los que no reunían los mínimos cualidades y requisitos para ser
miembro del Partido. Generalmente eran elementos arribistas, corrompidos,
burócratas incorregibles y contrarrevolucionarios infiltrados.
En la lucha contra el burocratismo Stalin aplicó una auténtica línea de
masas. “Se habla – dijo- de la crítica desde arriba, crítica por parte de la
Inspección Obrera y Campesina, por parte del comité Central de Partido. Todo
esto está bien, evidentemente. PERO LO PRINCIPAL ES AHORA SUSCITAR UNA GRAN OLA
DE CRITICAS DESDE LA BASE CONTRA EL BUROCRATISMO EN GENERAL Y CONTRA LAS
FALTAS DE NUESTRO TRABAJO EN GENERAL...ES ASI SOLAMENTE COMO PODREMOS OBTENER
EXITOS EN LA LUCHA Y LA ELIMINACION DEL BUROCRATISMO”.
Esta es la gran diferencia de la lucha estaliniana contra el
burocratismo, con el antiburocratismo de Troski, que centraba sus
fuegos contra el aparato del Partido, es decir, contra el mismo Partido para
convertirlo de leninista en trotskista.
Sin la línea de masas que aplicó el Partido Bolchevique, dirigido
por Stalin, hubiera sido imposible la industrialización de la Unión Soviética
en dos Planes Quinquenales, capacitándola para rechazar y aplastar la invasión
del ejército más poderoso del imperialismo. Y la misma derrota de los
invasores tampoco hubiera sido posible sin la participación masiva y
heroica de todo el pueblo soviético dirigido por el Partido Bolchevique y
Stalin. En otras palabras, el “burocratismo” atribuido al Partido y al
Estado Soviético por el trotskismo, quedó desmentido por la práctica histórica,
con la participación de millones de soviéticos, tanto en la construcción
del socialismo como en el triunfo histórico de la URSS en la Segunda Guerra
Mundial. Por eso, todas las fullerías trotskistas resultan ridículas y
solo sirven para cumplir las órdenes que reciben de sus amos imperialistas.
IX
La política exterior soviética del período anterior a la agresión nazi
ha sido motivo de críticas a cual más descabelladas de los trotskistas,
los revisionistas y de socialistas mal hechos. El trotskista Wood habla
de los “flirteos de Stalin con Hitler que dejó a la Unión Soviética
totalmente desprevenida ante la guerra...”. Esta mentira descarada la
puso en circulación el infiltrado trotskista, Nikita Kruschev, en su
libelo conocido como “Informe secreto”. La verdad, sin embargo, es
absolutamente distinta. Stalin y el gobierno soviético sabían que la guerra con
la Alemania nazi era inevitable, y se esforzaron por aplazarla el mayor tiempo
posible con el fin de desarrollar al máximo su preparación para derrotar al
agresor. Su política exterior fue dirigida en este sentido. En marzo de 1939
dio inicio a negociaciones para formar un bloque antifascista con Inglaterra y
Francia, pero estos países maniobran para no llegar a ningún acuerdo,
haciendo comprender a Hitler que podían formar una alianza antisoviética con
Alemania. Se sabe que, desde el mes de junio a agosto de 1939, se realizaron
conversaciones secretas entre Inglaterra y Alemania en el curso de las cuales
se planteó un entendimiento de ambas potencias en base al
respeto de Alemania a la integridad del imperio británico a cambio de la
libertad de acción de Alemania en el Este. Además Gran
Bretaña pondría fin a sus conversaciones con la URSS. Se daba comienzo,
de este modo, a un bloque anticomunista, antisoviético, poniendo a la URSS en
una situación de total aislamiento. Es en este momento de peligro mortal que
Stalin aceptó la suscripción de un PACTO DE NO AGRESION que le propuso Alemania
el 20 de agosto de 1939.
La Unión Soviética firmó este tratado, sabiendo que solo serviría para
ganar tiempo, porque consideraba que la guerra con la Alemania nazi solo podía
aplazarse pero no evitarse. Con la firma de este tratado la URSS arrancó a
Hitler las máximas concesiones, con miras a conseguir mejores posiciones en una
guerra que ya sabía cercana. Esto es importante recordar y tener
presente, ahora que los anticomunistas y sus aliados, los
trotskistas gritan y vociferan que ese tratado de NO AGRESION sirvió para que
la URSS y la Alemania nazi se repartieran Polonia y otras monsergas por
el estilo. ES NECESARIO SUBRAYAR QUE UN PACTO DE NO AGRESION JAMAS VIOLA
PRINCIPIOS, AUNQUE SEA SUSCRITO CON UN ENEMIGO.
Otra cuestión que es necesario poner en claro es la llamada “guerrita de
Finlandia”, como un craso error de Stalin. Consciente de que la guerra con
Alemania era inevitable, el gobierno soviético propuso a Finlandia que le
cediera EN ALQUILER el puerto de Hanco para asegurar al Golfo de
Finlandia de un bloqueo en la guerra que se acercaba, y así proteger a
Leningrado. A cambio de este alquiler la URSS ofrecía a Finlandia una parte de
la Carelia soviética. El gobierno de Finlandia manejado por Hitler rechazó tal
ofreciendo, y la URSS se vio obligada a tomar por las armas los territorios
que, después, aseguraron la derrota de las hordas nazis que pretendieron ocupar
Leningrado.
Ahora nadie, que no sea un rabiosos anticomunista, antisoviético y
antistalinista, puede dudar que tanto el Pacto de No Agresión firmado con
la Alemania nazi, como la derrota militar de Finlandia sirvieron para
garantizar el triunfo de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. La
política exterior del Estado soviético en la etapa que antecede a la
Segunda Guerra Mundial, logró cuatro objetivos que decidieron el
desenlace final de esta contienda:
1. En lugar de la formación de una gran alianza anticomunista y
antisoviética, se formó un gran frente antifascista;
2. Quedó liquidado el “Pacto Anticominter”, y el Japón se vio obligado a
firmar un pacto de no agresión con la URSS.
3. La URSS consiguió avanzar sus fronteras y su defensa hasta en 300
kilómetros.
4. La URSS ganó casi dos (2) años de paz que le sirvieron para
aumentar considerablemente su poder, principalmente económico y militar.
Estas son verdades objetivas que solo antisoviéticos y anticomunistas
empedernidos pueden negar .Las fullerías trotskistas que falsean la
historia de la URSS y difaman a Stalin, solo sirven para retratarlos de
cuerpo entero como lacayos del imperialismo, que paga bien a todos los
que utiliza para conseguir sus fines protervos.
C O N C L U S I Ó N
El trotskismo como ideología es ajeno al marxismo leninismo. No
fue casual, por eso, su permanente oposición a la línea política general
y al programa revolucionario del Partido Comunista Bolchevique. Desde su origen
el trotskismo se opuso al leninismo, defendiendo las posiciones político
ideológicas de diversas corrientes oportunistas.
La teoría trotskista de la “revolución permanente” se opuso desde un
principio a la teoría de Lenin sobre el desarrollo de la revolución democrático
burguesa y su transformación en revolución socialista, siguiendo un curso
ininterrumpido. Por eso, el trotskismo prescindió del campesinado como aliado
de la clase obrera y propugnó una revolución puramente obrera, como un salto
por encima del campesinado para establecer un “Estado obrero”.
El trotskismo ha sido, desde su origen, contrario a la teoría leninista
sobre la edificación del socialismo en varios o incluso en un solo país. Para
defender su teoría de la imposibilidad de la construcción del socialismo en un
solo país, sostuvo siempre, que la revolución socialista solo puede triunfar si
es simultanea, por lo menos, en los países capitalistas más
desarrollados. La revolución de Octubre y la construcción
victoriosa del socialismo en la URSS, han demostrado la falsedad de esta tesis.
La lucha que el trotskismo sostuvo en el seno del Partido
Comunista Bolchevique contra la burocracia y el burocratismo, desde un
comienzo sirvió para enmascarar su lucha contra los organismos de
dirección del Partido. La burocracia para los trotskistas eran los dirigentes
de los cuadros bolcheviques, templados en una larga lucha desde los años de la
autocracia zarista. A Trotsky, un advenedizo que fue aceptado erróneamente su
ingreso en el Partido Bolchevique tres meses antes de la toma del Poder por los
bolcheviques, la disciplina férrea del Partido de Lenin y Stalin, le pareció la
dictadura de una burocracia contra la cual había que combatir.
La práctica demostró que Trosky, desde un principio fue un
elemento extraño y ajeno al Partido Bolchevique. En la deportación, antes de la
Revolución de Octubre, fue un permanente tránsfuga o “migrante” como lo llamó
Lenin. Combatió contra Lenin y el leninismo. Por eso, su aceptación en el
seno del Partido Bolchevique constituyó un gran error.
Desde la muerte de Lenin hasta su expulsión del Partido Bolchevique,
Trotsky, pretendió sustituir el leninismo con el troskismo. Le tocó a Stalin el
gran mérito de pulverizar toda la teorización revisionista
socialdemócrata de Trotsky plagiada de Parvus, partidario de formar
un gobierno netamente obrero como resultado de la revolución democrática.
El trotskismo es utilizado por el imperialismo en su lucha contra el
movimiento revolucionario proletario mundial y le sirve para falsificar la
historia de la Unión Soviética y denigrar a Stalin, gran constructor del
socialismo en la URSS y Jefe Supremo del Ejército Rojo en la guerra contra la
Alemania nazi, contienda bélica que sirvió para demostrar la superioridad del
sistema socialista al sistema capitalista. Sirvió también para poner al desnudo
la falsedad de toda la teorización trotskista sobre la imposibilidad de
construir el socialismo en un solo país. Por eso, la derrota del nazi fascismo
fue también la derrota aplastante de todas las teorías y tesis del trotskismo.
En la restauración del capitalismo en la Unión Soviética el
antistalinista trotskista, ha jugado un papel importante, desde el XX
Congreso del PCUS y el “discurso secreto” de Nikita Kruschev, hasta la
desaparición de la URSS. Este es un libelo típicamente trotskista por su
contenido y su forma. Sus ataques furiosos a Stalin repiten todo lo que
el trotskismo propaló desde la expulsión de Trotsky del Partido Comunista
Bolchevique y de la URSS. No es casual que los revisionistas soviéticos hayan
hecho de la denominada “lucha contra el culto a la personalidad de Stalin”,
inventada por Trotsky, su arma principal para destruir el socialismo y
restaurar el capitalismo.
NOTAS
1.
Trotsky
La revolución permanente.- Prefacio
2.
Trotsky.
Nuestra Revolución.- (1906)
3.
Lenin.
Obras Completas T. XVIII pgs 232- 233
4.
Stalin
Cita en Obras T. 6
5.
Stalin
Fundamentos del leninismo.- Ed Lenguas Extrajeras. Pàg-37
6.
Lenin
Obras Escogidas. Ed. Leguas Extgranjeras T I pg 665
7.
Lenin
El marxismo el renegado Kautsky. Ed L. Ex. pag. 72
8.
Alan
Wood.- Articulo.-Stalinismo o leninismo
9.
Stalin T.
10 pg.183
10. Stalin Id pag 181
11. Stalin I Id pg
184
12. Lenin Acerca de los
sindicatos.
13. Stalin Obras T. 10 pgs 294-
295
14. Shtemenko El Estado Mayor General
Durante la Guerra. pg.415
15. Stalin El problema nacional
y colonial.- Ed.Problemas pg.325
16. Pierre Vilar.-
Artículo “Elena Odena y Stalin”
17. A.M Pankratova. T. III pg. 389 . Ed. Pueblos Unidos-
18. Shtemenko. El Estado Mayor
General pág. 27
19. Zuckov.- Memorias.- Versión
en Internet
20. Zuckov Relatos de
Mariscales, escritores ... Ed. Progreso pg 49-50
21. Lenin Sobre el derecho de
las naciones a la autodeterminación
22. Lenin Id Id. pg. 71
23. Lenin Id Id pag 74
24. Lenin Id Id pag 78
25. Lenin Id Id pag
102
26. Lenin Id Id pag 111
27. Lenin Id Id pag 65
28. Lenin Id Id pgs 65-
66
29. Lenin Id Id

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