EL "NUEVO PENSAMIENTO" DEL RENEGADO
GORBACHOV
José Sotomayor Pérez
ÍNDICE
I
II
III
IV
V
VI
Si en la Unión Soviética se hubiera seguido aplicando el marxismo
leninismo después de la muerte de Stalin, hoy tendríamos una URSS comunista,
una gran potencia encabezando un mundo en marcha a su definitiva liberación del
sistema capitalista. El viraje del PCUS a posiciones revisionistas desde su XX
Congreso, inició la gran contramarcha que terminó, no solo restaurando el
capitalismo, sino destruyendo a la misma Unión Soviética. Esta es una verdad
histórica incontrovertible que sólo la canalla revisionista reaccionaria
esconde o pretende negar, con el propósito de ocultar su responsabilidad
criminal en esta gran tragedia histórica. Por esto, es necesario precisar
cómo se desarrolló, en el plano doctrinario, el revisionismo soviético hasta
convertirse en el instrumento teórico de tal restauración y destrucción.
I
La
revisión del marxismo leninismo en el PCUS se inició en su XX Congreso,
realizado el mes de enero de 1956. La aprobación de una serie de tesis
socialdemócratas en este Congreso, imprimió un giro a la derecha a la línea
general del Partido de Lenin y Stalin. Desde entonces dejó de ser el
destacamento de vanguardia del Movimiento Comunista Internacional, para
convertirse en un verdadero lastre, una rémora que finalmente destruyó a
la Unión Soviética y pervirtió a los Partido Comunistas, convergiéndolos en
falanges de renegados de la doctrina científica de Marx y Lenin.
Comenzaron insultando y calumniando a Stalin con el cuento de la “lucha contra
el culto a la personalidad”, y terminaron con la demolición de los
monumentos de Marx y Lenin al mismo tiempo que retornaban a la economía
capitalista.
La
experiencia enseña que el Partido de la clase obrera sólo puede
cumplir su misión histórica, tanto en la conquista del Poder como en la
construcción del socialismo, si está armado con la teoría del marxismo
leninismo. Se ha dicho con sobrada razón que un Partido del proletariado que no
posee la teoría marxista leninista “se ve obligado a vagar a tientas,
pierde la seguridad en sus actos y no es capaz de conducir a la clase
obrera hacia delante”. Pero estar armado con la teoría científica del marxismo
leninismo no consiste en aprenderse de memoria y citar las tesis de Marx,
Engels, Lenin y Stalin. El marxismo leninismo no es un conjunto de dogmas; es
la ciencia del desarrollo de la sociedad, del movimiento proletario, de la
revolución y de la construcción de la sociedad comunista. Es una
ciencia que se desarrolla y se enriquece en forma permanente, sin admitir
aditamentos extraños ni “enriquecimientos” con teorías ajenas. Su
enriquecimiento se produce con las nuevas experiencias y nuevos conocimientos
científicos que exigen el cambio de tesis y conclusiones que han caducado. No
debe olvidarse que el marxismo leninismo es una verdadera guía para la acción y
de ninguna manera un dogma que debe repetirse de memoria.
La historia del Partido de Lenin y Stalin, enseña que estar armado
con el marxismo leninismo significa aprender a distinguir entre su letra y su
espíritu, y aplicarlo para resolver correctamente los problemas del movimiento
revolucionario en todas las situaciones de las etapas que debe recorrer
en el cumplimiento de su misión histórica. Por eso, Lenin ha dicho que
“SIN TEORIA REVOLUCIONARIA NO HAY MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO” y ha dejado
escrito:
“Nuestra doctrina no es un dogma, sino una guía para la acción,
han dicho siempre Marx y Engels, burlándose con razón de los que aprenden de
memoria y repiten mecánicamente las fórmulas, que, en el mejor de los casos,
solo sirven para señalar las tareas generales que se modifican con la
situación económica y política concreta de cada fase especial del proceso
histórico…Es necesario asimilarse la verdad indiscutible de que el marxismo
debe tomar en cuenta la vida real, los hechos precisos de la realidad y no
continuar aferrándose a la teoría del día antes…”
Los bolchevique, dirigidos por Lenin, no hubieran podido llevar
adelante la Gran Revolución de Octubre y luego conquistar el Poder e
instaurar la dictadura del proletariado, si acaso se hubieran pegado a la letra
del marxismo, sin enriquecerlo con la nueva experiencia que la vida les impuso
en condiciones extremadamente complejas. Lo mismo debemos decir de la
construcción del socialismo, porque hubiera sido imposible si los bolcheviques,
bajo la dirección de Stalin, no hubieran sabido distinguir entre la letra del
marxismo y su espíritu revolucionario. Condición primordial para el triunfo,
tanto de la revolución como de la edificación del socialismo, fue
que los bolcheviques se mantuvieran firmes en las posiciones teóricas del
marxismo leninismo y supieran aplicarlo creadoramente a su realidad.
II
La construcción de la Unión Soviética culminó victoriosamente
porque el PCUS supo mantener sus posiciones ideológicas y
políticas marxistas leninistas en forma firme y consecuente. Con el giro
radical a la derecha que adoptó su XX Congreso, se inició un proceso
inevitable de restauración del capitalismo, iniciado con las reformas de
Jruschov al amparo de un demencial antistalinismo, bautizado con el nombre de
“lucha contra el culto a la personalidad”, expuesto en forma resumida en el
tristemente célebre “Discurso Secreto”, muy bien concebido y expuesto por
el grupo contrarrevolucionario que usurpó el Poder del Partido y del Estado en
la URSS, después de tres años de la muerte de Stalin. El abandono del
marxismo leninismo les permitió a Jruschov y sus continuadores introducir
cambios económicos radicales que condujeron a la restauración del capitalismo.
Tales cambios fueron justificados con la mentira del retorno
al leninismo, un “leninismo” burdamente falsificado cuya aplicación dio
como resultado una economía “socialista”, con las siguientes características:
1.
La fuerza
de trabajo fue convertida otra vez en mercancía y el azote de la
desocupación apareció nuevamente. Los obreros fueron despojados de sus
derechos, el ritmo de trabajo se intensifico y se restauró la explotación
del hombre por el hombre y la esclavitud del trabajador asalariado.
2.
La
propiedad social sobre los medios de producción fue destruida y estos fueron
convertidos nuevamente en mercancía. Hizo su aparición el comercio anárquico de
los medios de producción a escala de toda la URSS.
3.
La
planificación económica a nivel de toda la URSS, sufrió un serio revés, con la
creación de los 105 Consejos de Economía Regional, sovjarnozi, por
Jruschov.
Estos
cambios dieron origen al surgimiento de una burguesía burocrática ligada
estrechamente a la administración de las empresas empeñadas en
incrementar al máximo sus ganancias, como el objetivo principal de la
producción y la distribución, igual que en todo sistema capitalista. Por
eso, no debe extrañar que este “nuevo sistema”, producto de la “superación de
los errores de Stalin”, haya estado, desde un principio azotado por las crisis
típicas del sistema capitalista que sus creadores le llamaban “estancamiento”.
Es sabido
que Gorbachov pretendió salir de este estancamiento con su conocida
“Perestroika”, descarado programa de restauración del capitalismo, disfrazado
con una fraseología sobre “Más socialismo y Más democracia”, “Nuevo
Pensamiento” y “Humanismo” acompañados del “Glasnost” necesario
para desatar una furibunda compaña anticomunista que centró sus ataques contra
Stalin y su obra. En efecto, el “glasnost” sirvió para que los reaccionarios
“soviéticos”, anticomunistas furibundos, escribieran cosas como las siguientes:
“Ahora es muy importante hacer llegar a la gente una visión normal de las cosas y depurar los cerebros de toda esa basura sobre la explotación del trabajo asalariado, en otras palabras SEPULTAR DEFINTIVAMENTE LAS IDEAS DEL SOCIALISMO CIENTIFICO”
Hay que reconocer y admitir que la Prestroika cumplió a cabalidad
este objetivo. Sepultó definitivamente las ideas del socialismo científico como
doctrina del Partido Comunista de la Unión Soviética, y las
sustituyó con el “Nuevo pensamiento”, conjunto de ideas reaccionarias y
capituladoras especialmente concebidas para destruir el socialismo y la misma
Unión Soviética, aceptando tácitamente que su existencia constituía una
amenaza a la “causa suprema de la supervivencia humana”. Y para defender
esta “causa”, Gorbachov inventó el denominado “Nuevo pensamiento”, que es una
renuncia abierta, franca y descarada al marxismo leninismo. Las lecciones
de la historia enseñan, hasta la saciedad, que el imperialismo es el
causante de las guerras contemporáneas y que toda su política de agresión
y preparación de nuevas guerras, la encubre con mentiras sobre la
paz. Lenin ha dicho:
“La guerra moderna la engendra el imperialismo. El capitalismo ha
llegado a esta etapa más alta. Las fuerzas productivas de la sociedad y las
dimensiones del capital han sobrepasado el marco estrecho de los estados
nacionales aislados. De allí el
afán de las grandes potencias de esclavizar otras naciones, de apoderarse de
las colonias como fuentes de materias primas y zonas para la exportación de
capital. Todo el mundo se está fundiendo en un organismo económico único; el
mundo entero está dividido entre un puñado de grandes potencias. Las
condiciones objetivas para el socialismo ha madurado del todo y la guerra
presente es una guerra de los capitalistas por obtener privilegios y monopolios
para aplazar el hundimiento del capitalismo” (De “Proyecto de resolución de la
izquierda de Zimmerwald antes de 1915)
He aquí un enfoque que cobra una enorme actualidad, a tal punto que
parece escrito teniendo en cuenta la situación internacional de nuestros dìas. Sin
embargo, el revisionismo traidor y capitulador que se encontraba bien
instalado y arraigado en la URSS, hacía tiempo que había arrojado al
canasto las obras de Lenin, pese a que todo el acontecer de la situación
internacional seguía demostrando que el imperialismo es militarista por
naturaleza, enemigo feroz de la independencia de los pueblos del
denominado “tercer mundo”. No es casual que el imperialismo yanqui tenga
instalada toda una red de bases militares con cohetes nucleares, que apuntan
a sus posibles adversarios en una guerra futura que la considera inevitable,
para asegurar la dominación total del mundo. Antes de la usurpación del poder
del Partido y del Estado por el revisionismo, la Unión Soviética defendió
consecuentemente la paz mundial. Stalin siempre denunció donde radicaban las
amenazas de la paz y los peligros de guerra, señalando que sin
combatir al imperialismo era imposible garantizar la paz. Solo con la derrota
del imperialismo es posible lograr la paz mundial, y, por eso, luchar por la
paz es luchar contra el imperialismo. Pero Gorbachov, siguiendo las
enseñanzas de su maestro, el renegado Jruschov, hizo de la lucha por la
paz una capitulación total frente al imperialismo.
“El mundo está viviendo – dice este renegado- una atmósfera no sólo de
peligro nuclear, sino también de grandes problemas sociales sin resolver,
de nuevas tensiones provocadas por la revolución científico tecnológica y
la agudización de los problemas globales… La acumulación de armamentos, particularmente
los nucleares hace cada vez más probable que estalle una guerra mundial por
accidente, casualmente, ya sea por un fallo técnico o por causa psíquica. En
tal caso serian víctimas todos los seres vivos de la Tierra… En una palabra,
nosotros, en la dirección soviética, hemos llegado a la conclusión y no nos
cansaremos de repetirla, de que es indispensable UN NUEVO PENSAMIENTO POLITICO…
¿Cuál es el alcance del NUEVO PENSAMIENTO POLITICO? EN REALIDAD ESTE ALCANZA
TODA LA PROBLEMÁTICA DE NUESTRA EPOCA”.
Siendo estos su contenido y alcances, el “nuevo pensamiento”
resultó una renuncia franca y abierta al marxismo leninismo. Lo consideró
inútil para analizar, conocer y dar soluciones a la “problemática de
nuestra época”. No hay que extrañarse que tal renuncia condujera a la
restauración del capitalismo y la destrucción de la Unión Soviética, además de
ser una capitulación cobarde y vil ante el imperialismo yanqui, gendarme
internacional de los pueblos del mundo.
III
El “nuevo pensamiento” de Gorbachov, tiene como fundamento
ideológico el respeto y la defensa de “los valores universales”
creados, según dice, a lo largo de la historia humana. Este
representante de los restos de las clases dominantes en la URSS,
que se infiltró en el Partido Comunista soviético, nunca fue marxista, y por
eso, jamás estuvo en condiciones de saber ni aceptar que esos
“valores”, siempre han tenido una naturaleza social y un carácter de clase. El
marxismo considera que el valor supremo es el hombre, su libertad y felicidad,
alcanzables únicamente liberándolo de toda forma de opresión y
explotación, conquista que solo pueden lograrse en una sociedad
comunista. Por eso, comunismo y humanismo son inseparables, no pueden
concebirse ni realizarse el uno sin el otro. Pero Gorbachov, piensa
que en la sociedad capitalista que él defiende y ha restaurado en la
Unión Soviética, el humanismo y sus valores son plenamente realizables.
“Si, al definir – dice Gorbachov- los criterios de la política de la
Perestroika indudablemente nos basamos en LOS VALORES MORALES ELABORADOS POR LA
HUMANIDAD A LO LARGO DE SIGLOS, EN LOS VALORES DEL HUMANISMO Y LA DEMOCRACIA. Creo
que esta fue una elección correcta”.
Salta a la vista que el “nuevo pensamiento” de Gorbachov encuentra
sustento teórico en la axiología burguesa, radicalmente opuesta a la teoría
marxista de los valores que los considera siempre en dependencia de las
condiciones históricas y de las relaciones de clase. Los marxistas toman
una posición crítica frente a la axiología burguesa; contrariamente a
Gorbachov y sus seguidores, que la hacen suya y la utilizan para
fundamentar su “humanismo”. Después de haber cumplido su objetivo de
restaurar el capitalismo en la URSS, Gorbachov escribió:
“El más importante criterio de la política de la Perestroika fue el de
garantizar la libertad. La libertad en la política, en la economía, en la vida
espiritual esto exigió especiales esfuerzos: la sociedad totalitaria era una
sociedad de la no libertad, una sociedad en la que el partido- Estado
determinaba todo, estableciendo rígidos encadenamientos para la actividad
de todo tipo”.
Esta “libertad” defendida por la Perestroika tenía por objeto
abrir el camino a la restauración plena del capitalismo:
“La Perestroika – dice Gorbachov – partió de que la democratización de
la sociedad, la afirmación entre otros del principio del pluralismo está
relacionada no solo con la vida política e ideológica, sino también con
la vida económica de la sociedad. Por esto la progresiva afirmación de la
igualdad de diferentes formas de propiedad, las medidas dirigidas a una
transición HACIA UNA ECONOMIA DE MERCADO CON ORIENTACION SOCIAL”.
Las “diversas formas de propiedad” que desde un principio propugnó la
Perestroika, estaban concebidas para impulsar y justificar el retorno a
la propiedad privada de los medios de producción, es decir, a la restauración
del capitalismo. “Comenzó – dice Gorbachov – el movimiento hacia la economía
diversificada, hacia la afirmación en la práctica de todas las formas de
propiedad. En los marcos de la reforma agraria comenzó a renacer la
agricultura, surgieron los granjeros, millones de hectáreas de tierra
fueron otorgadas a los habitantes del campo y de las ciudades. Fue legalizada
la libertad económica del productor y comenzaron a cobrar fuerza la empresa,
las sociedades por acciones, la privatización”.
En pocas palabras este es el “humanismo” del grupo encabezado por
Gorbachov que ha restaurado el capitalismo, entregando la economía de la
URSS a pandillas de mafiosos, defensores furibundos de la Perestroika y
su programa, en cuyo centro estuvo el retorno a la propiedad privada de los
medios de producción y la economía de mercado, el CAPITALISMO, CON SU SECUELA
INEVITABLE: EL RETORNO A LA ESCLAVITUD DEL ASALARIADO Y TODAS SUS CONSECUENCIAS.
“La legalización de la libertad económica” dio origen necesariamente a que
cobraran fuerza las empresas, las sociedades por acciones y, en general
la privatización, como el mismo Gorbachov lo afirma y lo encomia.
Con el nombre de “transformaciones democráticas” se instauró la
democracia burguesa con sus falsas “elecciones libres”, “libertad de
prensa”, “representatividad de los órganos de poder”, “pluralidad partidaria”,
Todo esto, según el demagogo y reaccionario Gorbachov, permitió
liquidar “el sistema totalitario, que había cancelado por mucho tiempo al
país la posibilidad de llegar a ser próspero y floreciente”.
IV
Los revisionistas y oportunistas, metidos en el seno del movimiento
comunista internacional, siempre han sido apologistas de la democracia
burguesa. Como enemigos jurados de la dictadura del proletariado se han sumado
a la condena de los reaccionarios y anticomunistas a la Unión
Soviética de Lenin y Stalin. Con el nombre de “socialismo democrático”,
propugnan la instauración de la democracia burguesa allí donde el triunfo
de la revolución edifica el socialismo. El renegado Gorbachov, sin embargo,
disfraza su traición con el nombre de “restructuración”; propugnando
un retorno directo al capitalismo y la democracia burguesa a la que
considera una conquista del humanismo.
En principio debemos recordar que el marxismo no niega que la democracia
burguesa haya jugado un rol progresista en determinada etapa histórica,
proclamando los principios de la libertad del individuo y la igualdad formal de
los ciudadanos ante la ley, eliminando los privilegios feudales. Sin
embargo, desde su inicio esta democracia mostró sus insuperables
inconsecuencias y limitaciones, derivadas de las relaciones de
producción capitalistas y el predominio de la propiedad privada de los medios
de producción, que es el soporte de la dominación de una clase minoritaria que
detenta el poder del Estado y lo convierte en defensor de sus intereses. Este
es el Estado de la democracia burguesa, en el cual el poder de la mayoría sobre
la minoría y la igualdad de derechos y libertades democráticas son una mentira,
porque únicamente la clase dominante puede disfrutarlos.
La democracia burguesa ha demostrado, desde su mismo origen, que es
incapaz de poner en práctica y hacer realidad las libertades que proclamó
después del triunfo de sus revoluciones. Las diosas “Igualdad, Libertad y
Fraternidad” de la Revolución francesa se convirtieron en
simples iconos ajenos a una sociedad que hizo de la explotación del hombre por el
hombre su soporte y sustento. Una sociedad capitalista en la que se aplique en
forma consecuente la igualdad y la libertad es inconcebible porque estos
“valores” que tanto alaba Gorbachov, son contrarios a las
mismas bases del capitalismo, cuya existencia es imposible sin el trabajo
asalariado de la clase obrera.
Es en el sistema socialista que la democracia se hace plenamente
realizable porque las relaciones de producción en que se sustenta tienen como
soporte la propiedad social de los medios de producción. La clase
obrera en el Poder, instaura la dictadura del proletariado que es la
democracia más amplia porque es la democracia del pueblo y para el
pueblo, en la que los órganos representativos del poder combinan rasgos de las
organizaciones estatales y sociales, dando a las masas amplia
participación en toda su actividad. Es sabido que desde la Gran revolución de
Octubre, en la Unión Soviética de Lenin y Stalin, las masas populares
tenían amplia participación en la dirección de la sociedad. Los
Soviets combinaban funciones legislativas y ejecutivas, ejerciendo al
mismo tiempo un control real sobre todos los organismos estatales. Es el
control que ejercen las masas sobre el gobierno, mientras que “mil obstáculos
impiden a las masas trabajadoras participar en el parlamento burgués…
instrumento de opresión de los proletarios por la burguesía” .Como afirma
Lenin:
“La democracia proletaria es UN MILLON DE VECES más democrática
que cualquier democracia burguesa. El poder soviético es un millón de veces mas
democrático que la más democrática de las repúblicas burguesas”.
“No hay en el mundo, dice Lenin, entre los países burgueses más
democráticos donde el obrero medio de la masa, el brasero medio de la
masa o el semiproletario del campo en general goce, aunque sea aproximadamente
de la libertad de celebrar reuniones en los mejores edificios, de
disponer de las imprentas mas grandes y de las mejores reservas de papel, de la
libertad de enviar hombres de su clase para poner orden en el Estado,
como ocurre en la Rusia Soviética.”
Gorbachov y su pandilla defendieron la democracia burguesa, esa
democracia “pura” que no hace distinción entre explotados y explotadores; una
democracia por encima de las clases. Condenaron el pasado de la Unión
Soviética calificando a la dictadura del proletariado de totalitarismo,
negando que el paso de capitalismo a la sociedad sin clases, el comunismo,
llena toda una etapa histórica en la que los restos de las clases
explotadoras siguen abrigando esperanzas de recuperar su privilegios y
conspiran en forma permanente para restaurar el viejo sistema y “se lanzan con
energía decuplicada con pasión furiosa y odio centuplicado a la lucha por la
restitución de su “ paraíso” que les ha sido arrebatado”. La Perestroika
cumplió este papel, dando comienzo “a la economía diversificada”, “a todas las
formas de propiedad”, “surgieron los granjeros, millones de hectáreas de tierra
fueron otorgadas a los habitantes del campo y de las ciudades”, se legalizó la
libertad económica del productor” y cobraron fuerza “la empresa, las sociedades
por acciones, la privatización”. (Gorbachov, Humanismo y Nuevo Pensamiento).
La práctica demostró que Gorbachov era un infiltrado, aventurero y
demagogo, como su maestro Jruschov, que con el disfraz de “más socialismo y más
democracia”, se propuso desde un principio restaurar el capitalismo en las
otrora Unión Soviética, gran potencia socialista, cuyo poder salvó al mundo del
flagelo de nazifascismo. Después de haber cumplido sus siniestros
propósitos escribió: “El campo de acción de las fuerzas del
totalitarismo se redujo significativamente y el campo del desarrollo
democrático se amplió”. La verdad, sin embargo es que la Unión Soviética se
desplomó y el capitalismo fue restaurado. Así lo demuestran los siguientes
hechos:
Fue desmantelado totalmente el sistema económico soviético mediante
privatizaciones tramposas para favorecer a la nueva burguesía, la
que resultó apropiándose de los instrumentos y medios de producción en
compañía del gran capital extranjero. Los contrarrevolucionarios que
sufrían prisión, conocidos como “los del Goulag”, han desorganizado y destruido
el aparato productivo, han robado el ahorro y los salarios de los trabajadores
con la hiperinflación. Este desastre económico ha favorecido tanto al gran
capital occidental como a las mafias rusas. Es sabido que es toda una red de
organizaciones criminales, poseedora de una fortuna multimillonaria, la que
organiza la fuga de capitales por valor de muchos miles de millones de rublos
al extranjero.
La cruda realidad de la que fue Unión Soviética, gran potencia
socialista, demuestra que la libertad, la democracia y todos “los valores
creados por la civilización humana”, que constituyen el fundamento
ideológico del “nuevo pensamiento” de Gorbachov, son simples consignas
demagógicas inventadas por la pandilla reaccionaria que desde
el poder del Partido y del Estado destruyó totalmente a la Unión Soviética .El
pillaje y la corrupción se han convertido en una forma de acumulación de
capital, al mismo tiempo que han creado una enorme masa de trabajadores
mal pagados y desocupados disponibles para una sobreexplotación inicua.
“Nuestro pueblo, y ante todo las gentes rusas – ha dicho Ziuganov
secretario general del actual P.C. de Rusia – ha sido desvalijadas hasta el
límite, arrebatándoseles todos sus ahorros. Les han dejado sin trabajo. Han
reducido a la nada las conquistas sociales alcanzadas en décadas. Desintegraron
el país dejando fuera de las fronteras a 25 millones de rusos…La Duma nos va aprobando
los Códigos de la Tierra de los Bosques, de las Aguas, dejando a los ciudadanos
rusos sin tierra , sin ríos ni bosques. Se adopta el Código del Trabajo que en
resumidas cuentas convierte en siervos a los trabajadores… Y a cualquier
persona se le puede simplemente echar de su casa o apartamento, casa en
la que han vivido durante décadas sus padres y abuelos”.
Las consecuencias de este verdadero desastre se hicieron sentir
fuertemente en el crecimiento de la mortalidad infantil, de los suicidios y de
las muertes por accidente de trabajo, el flagelo de la prostitución y de los
narcóticos y otras formas de degeneración social.
La respuesta a este caos causado por el “Nuevo pensamiento” y la
Perestroika de Gorbachov, es el rechazo cada vez más enérgico de las
masas populares que no tardarán en ajustar cuentas a los traidores que se
infiltraron en el PCUS; ellas conducirán a su patria de nuevo al
socialismo. El pasado soviético de Lenin y Stalin no puede ser borrado de la
historia, y conforme pase el tiempo se hará sentir con más fuerza en la clase
obrera y el pueblo, y la cleptocracia gobernante recibirá su castigo merecido.
V
Como parte fundamental del “Nuevo Pensamiento”, el renegado
Gorbachov nos propone el “humanismo”, dice al respecto:
“La afirmación del humanismo, no tanto como una corriente contemplativa
y compasiva, sino como una fuerza de acción y colaboración, es realmente un
imperativo de nuestro tiempo”.
Surge la pregunta ¿la acción y colaboración de quienes
y con qué fines? En una sociedad dividida en clases sociales, donde
existen oprimidos y opresores, pobres y ricos, tal colaboración resulta
un absurdo, por decir lo menos. En una sociedad donde existen clases
contrapuestas , la lucha entre ellas es inevitable y hacer un llamado para que
se unan y colaboren es lo mismo que pedir a los explotados y oprimidos que
renuncien a sus luchas y colaboren con sus explotadores y opresores..
Esta es la médula del humanismo de Gorbachov y, por eso, afirma que en la
URSS el primer paso fue “desde el totalitarismo a la democracia.”
Un primer paso con características nefastas que pueden resumirse en
los siguientes hechos:
1.
El
reparto de la propiedad de todo el pueblo mediante privatizaciones amañadas que
han dado nacimiento a una oligarquía;
2.
La
concentración de la riqueza en manos de los nuevos dueños de Rusia y el
crecimiento de la pobreza que hoy afecta a la inmensa mayoría;
3.
El saqueo
de los recursos naturales y la exportación de materias primas, como en
los países del llamado “tercer mundo”;
4.
La
delincuencia organizada y el auge de la criminalidad que ha penetrado en todos
los sectores de la economía;
5.
La
corrupción extendida a todos los niveles de la administración estatal.
Estas son las características de lo que el renegado Gorbachov llama el
paso “del totalitarismo a la democracia” en la URSS por obra y gracia de la
“Perestroika” y el “Humanismo” que preconiza y defiende. Esta farsa nos
obliga a poner en claro lo que es el humanismo a la luz del marxismo y las
enseñanzas de la historia.
En principio debemos señalar que el interés y preocupación por el
bienestar y dignidad del ser humano tienen una larga historia: nacieron
espontáneamente en la lucha de los pueblos contra sus opresores. Sin embargo,
tomó forma de movimiento durante el Renacimiento, representando la ideología de
la burguesía, clase social nueva que luchaba contra el feudalismo y
clericalismo medioeval proclamando la libertad humana, oponiéndose al mismo
tiempo al ascetismo religioso y defendiendo el derecho del hombre a satisfacer
sus necesidades terrenas. Este humanismo también fue un movimiento literario,
artístico, filosófico y político de carácter progresista que defendió la
igualdad natural de la gente y la libertad de pensamiento. Sin embargo, era
inevitable que este humanismo tuviera limitaciones. Concebía la felicidad, la
libertad y dignidad del hombre en forma abstracta, general, al margen de las
contradicciones y conflictos sociales, poniendo a todos los hombres en un mismo
nivel y situación.
Es importante señalar que la filosofía del siglo XVIII,
representada por los enciclopedistas, concebía que la vida terrestre es el bien
más precioso porque el hombre no tiene otra existencia, y por eso mismo
tiene derecho a la felicidad, la dicha, a la satisfacción de todas sus
necesidades tanto materiales como espirituales. Pero transcurrido un
siglo, resultó evidente que el sistema capitalista era incapaz de aportar
la justicia, igualdad y libertad que tanto pregonó. Ni los ideales
del Renacimiento ni los pregonados por los enciclopedistas pudieron
hacerse realidad, pese a que el capitalismo ya en el XIX
logró avances considerables en su desarrollo general. Las
causas de este “desfase ” se encuentra en las contradicciones de toda
sociedades de clases, en las cuales las riquezas materiales se
encuentran en manos de una minoría de propietarios que explotan y oprimen a la
mayoría, sumida en la pobreza.
Es cuestión elemental que el humanismo es incompatible e
irrealizable en un sociedad dividida en clase sociales .Las clases
sociales son definidas por Lenin como “grandes grupos de hombres que se
diferencian entre si por el lugar que ocupan en un sistema de producción social
históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran
respecto a los medios de producción…Las clase son grupos humanos uno de los
cuales puede apropiarse del trabajo del otro ,por ocupar puestos diferentes en
un régimen determinado de economía social”.
Surge el interrogante ¿podrá haber humanismo en una sociedad
con “grandes grupos humanos” que ocupan puestos diferentes y tiene intereses
contrapuestos que los enfrenta en una inevitable “lucha de clases? El
renegado Gorbachov dice que sí. Y por eso, restauró el capitalismo en la
URSS con los resultados que ya conocemos.
Es oportuno recordar que la contradicciones de clase dieron
origen a que los socialistas utópicos propusieran la necesidad de
crear una sociedad sin pobres ni ricos , en la cual todos serian iguales
y vivirían felices, libres de toda forma de injusticia social. Por eso,
el socialismo utópico es considerado como un nuevo Humanismo, más
avanzado que el humanismo del Renacimiento, pero con limitaciones que lo
hicieron impracticable, una verdadera utopía.
Marx enseñó que “Si el hombre es formado por las circunstancias,
es necesario formar humanamente a las circunstancias”. De aquí se desprende que
si las circunstancia son inhumanas, porque existe pobres y ricos, explotados y
explotadores, el humanismo predicado por los defensores de los “valores
universales” al estilo de Gorbachov, es una simple utopía. Solamente en una
sociedad donde desaparecen esas taras sociales, propias de
toda sociedad clasista, se pueden “formar humanamente a las
circunstancias”. Esa sociedad no será otra que la sociedad comunista,
sociedad que el renegado Gorbachov, considera “totalitaria” porque
no hay “diversidad de propiedad”.
Es con el socialismo científico que el humanismo alcanza madurez y
fundamentación científica. El socialismo de Marx y Engels, afirma y
demuestra que solo una sociedad que permite el desarrollo armonioso de la
personalidad de todos, sin discriminaciones, puede ser humanista. Es en la
sociedad comunista, que el humanismo es una realidad, porque en
ella desaparece todo vestigio de clases y lucha de clase. Pero el renegado
Gorbachov, piensa lo contrario porque considera que comunismo es
totalitarismo, una sociedad en la cual ya no hay elecciones ni
“pluralismo”. Elecciones y pluralismo que existen en la Rusia actual,
gobernada por una cleptocracia que representa a una lumpen burguesía
enriquecida, poniendo en práctica diversas formas de pillaje y
apropiación de bienes pertenecientes a todo el pueblo.
VI
La degeneración ideológica de los dirigentes
comunistas, seguidores incondicionales del PCUS desde los tiempos
de de Kruschev, hizo posible que el “nuevo pensamiento” de Gorbachov y su
“humanismo”, se convivieran en la nueva doctrina de esos partidos,
y renegaran del marxismo leninismo. En la América Latina, toda una
falange de arismendis, corvalanes, codovillas, prestes, del Prado…
repitieron y defendieron con pasión toda la disparatada teorización
del renegado Gorbachov y reafirmaron su antistalinismo jruschoviano. Desde
entonces, hasta hoy, forman un movimiento socialdemócrata totalmente
ajeno al marxismo leninismo. En oposición a estos degenerados, los
comunistas honestos hicieron un balance del camino recorrido por el
PCUS desde el XX Congreso de la URSS y llegaron a la conclusión de que
la línea y el programa aprobados por ese evento, dio inicio a
un proceso contrarrevolucionario que terminó y culminó destruyendo la
Unión Soviética y el Movimiento Comunista Internacional.
La primera enseñanza del camino seguido por el revisionismo
contemporáneo es, indudablemente, que no puede existir Partido revolucionario
de la clase obrera sin teoría revolucionaria. Esto quiere decir que es
imposible que el partido del proletariado pueda cumplir su misión
histórica sin estar armado con la doctrina de Marx y Lenin, y en su
lugar acepta y aprueba teorías reaccionarias , reformistas
que desarman ideológicamente al partido proletario, teorías como el denominado
“Nuevo pensamiento” de Gorbachov. No debe olvidarse que el marxismo
leninismo es “la ciencia del desarrollo de la sociedad, la ciencia del
movimiento obrero, la ciencia de la revolución proletaria, la ciencia de
la edificación de la sociedad comunista”. Es una ciencia que se
desarrolla y perfecciona constantemente. El abandono del marxismo leninismo por
el PCUS, culminó con el “nuevo pensamiento” de Govachov, instrumento teórico de
la total restauración del capitalismo en la URSS.Si el marxismo leninismo fue
el arma teórica del Partido de los bolcheviques para triunfar en la Gran
Revolución de Octubre, construir el socialismo y derrotar al Ejército más
poderoso del imperialismo en la Segunda Guerra Mundial: la renuncia y
traición a la doctrina de Marx y Lenin sirvió para restaurar el
capitalismo en la URSS y destruir el Movimiento Comunista internacional.
La experiencia soviética, en toda su historia, ha demostrado en forma rotunda
la verdad de que “SIN TEORIA REVOLUCIONARIA NO HAY MOVIMIENTO
REVOLUCIONARIO”.
Después de la muerte de Stalin, el oportunismo se entronizó en el
PCUS, dando inicio a una etapa agitada que culminó con el
triunfo del grupo aventurero y contrarrevolucionario de Jruschov. El
Partido de la Revolución de Octubre quedó sin dirección revolucionaria y puso a
la URSS y el Movimiento Comunista mundial sin dirección evolucionaría,
preparando las condiciones necesarias para el triunfo de la
contrarrevolución y la desaparición del la URSS y el Campo socialista
surgido después de la derrota del nazi fascismo en la Segunda Guerra
Mundial. El oportunismo y el revisionismo se impusieron en el PCUS, levantando
la bandea de la lucha “contra el culto a la personalidad de Stalin”,
denigrándolo y calumniándolo.
La contrarrevolución pudo triunfar en la Unión Soviética porque después
de la muerte de Stalin, los grupos oportunistas que se manutenían
ocultos, salieron a la palestra y usurparon el poder del Partido. Eran
los restos de los mencheviques, trotskistas, bujarinistas y nacionalistas. Todos
estos grupos en el pasado se opusieron a la construcción del socialismo y
colaboraron con los enemigos de la Unión Soviética; sirvieron de vehículo
a las corrientes contrarrevolucionarias en el seno de la clase obrera y
de las mismas potencias fascistas que preparaban la agresión armada
contra la Unión Soviética.
Para avanzar en su criminal tarea de restaurar el capitalismo
, los grupos reaccionarios encabezados por Gorbachov hicieron
una renuncia abierta al marxismo leninismo, inventando el “Nuevo pensamiento”
y un “Humanismo” que les sirvió de doctrina para cumplir su
tarea política de destrucción de los vestigios de socialismo
que aun quedaban en la URSS. Esta labor criminal del renegado Gorbachov y
su pandilla hubieran sido imposibles, si el Partido de Lenin y
Stalin se mantenía firme en posiciones marxistas leninistas, aplicándolo
creadoramente como guía para la acción, deslindando posiciones clara y
enérgicamente con toda desviación política y todo diversionismmo
ideológico.
Del rol nefasto jugado por el revisionismo y en especial del Nuevo
pensamiento de Gorbachov debemos sacar la conclusión de que sin
desenmascarar y derrotar todas esas tendencias y otras semejantes, que
surjan en el seno del Partido de la clase obrera, es imposible cohesionar
sus filas convirtiéndolo en instrumento de lucha contra el imperialismo,
las clases explotadoras, la revolución y la construcción del socialismo.
Los comunistas auténticos, marxistas leninistas, deben depurar sus
filas de todo género de oportunistas, revisionistas, seguidores incondicionales
del revisionismo soviético desde los tiempos de Jruschov hasta los del renegado
Gorbachov. En la etapa actual es más necesario que nunca atenerse
al marxismo leninismo y rechazar toda basura revisionista, como la que
representa el “nuevo pensamiento “y el humanismo” de Gorbachov, sepulturero de
la URSS y del campo socialista, traidor redomado que se pasea por el
mundo predicando sus disparates doctrinarios para confundir a los
movimientos revolucionarios y antiimperialistas de todo el mundo. Para cumplir
este despreciable papel se le ha otorgado el “Premio Nobel de la Paz”.
Cuestión importante que debe tenerse presente es que, la
teorización de Gorbachov, sobre su “Nuevo Pensamiento” y su “Humanismo”, ha ido
de la mano, desde un principio, con una feroz campaña contra Stalin y el
bolchevismo. Esto no es casual porque el gran sucesor de Lenin
simboliza la construcción victoriosa del socialismo y la derrota
del fascismo en la Gran Guerra Patria de la Unión Soviética. Ya no es posible
negar que el anticomunismo tiene hoy en día un nombre: antistalinismo. Es un
antiestalinismo bien planeado y financiado por el imperialismo
internacional.
Ahora ya no cabe duda que la “lucha contra el culto a la
personalidad de Stalin” sirvió al revisionismo contrarrevolucionario para
justificar todas las reformas que condujeron a la restauración del
capitalismo en la URSS. Detrás de esa lucha estaba su
ofensiva ideológica contra el marxismo leninismo y la justificación
del desmontaje del socialismo iniciado por el renegado Jruschov y
culminado por el infiltrado Gorbachov. No es casual que estos
individuos se hayan distinguido por su antistalinismo enfermizo y vociferante
que nos hace recordar lo que Stalin dijo después de la
Segunda Guerra Mundial:
“SE QUE TRAS MI MUERTE HABRA MUCHOS RETROCESOS, PERO EL VIENTO DE LA
HISTORIA LOS BARRERA MAS TARDE O MAS TEMPRANO SIN MISERICORDIA.YO NO CREO,
SIN EMBARGO QUE ESTO VAYA A SUCEDER PRONTO: ES MUY PROBABLE QUE, EN
UN FUTURO CERCANO, FERVIENTES ANTICOMUNISTAS SE HAGAN CON EL PODER EN
ESTE PAIS.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario